La Presidenta Claudia Sheinbaum es una mujer preparada, capaz , con estudios a nivel de doctorado, toda una científica formada en México y en Estados Unidos. No es una improvisada. Poco a poco está ejerciendo el poder completo, como debe ser .
Tiene, es cierto, un agradecimiento natural a Andrés Manuel López Obrador, quien la impulsó, la llevó a puestos de elección popular , como el ser la Alcaldesa de Tlalpan, y Gobernadora de CDMX , y la acompañó hasta la Presidencia. Ese es un hecho político innegable.
Pero ella ya es la Presidenta de la República. Y está tomando sus propias decisiones. El problema que enfrenta hoy no es la oposición. El problema está adentro, del Gobierno .
Hay figuras de Morena que están en el escrutinio público por errores, excesos y escándalos: Adán Augusto López, Fernández Noroña, Andy López Beltrán, Américo Villarreal, Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza , Ramírez Bedoya, Marina del Pilar, Laida Sansores, Rocío Nahle entre otros. Son impresentables para una parte de la ciudadanía y cada día que pasa , al tolerarlos , le restan capital moral a su gobierno.
Frente a eso, la Presidenta no debe refugiarse en la retórica anterior. Ya no funciona hablar de “los que la critican”, “el PRIAN”, “los conservadores”, “los neoliberales” o “los malos mexicanos”. Vivimos en una democracia, donde se dice y se sabe todo lo bueno y lo malo.
Todo mundo puede opinar, hablar y decir. Esa es la riqueza de la competencia democrática. Lo que la ciudadanía quiere hoy no es que se viva de símbolos. Los símbolos son importantes en la formación de los niños, en la juventud, para forjar la identidad nacional .
Sus enormes RETOS.- La Presidenta debe palomear las 17 candidaturas a gobernador para el próximo año de 2027 , los 300 candidatos a Diputados Federales, y por lo menos a los 50 candidatos a Alcaldes de las principales ciudades donde habrá elección a gobernador. Ella tiene que preparar su propio proceso de sucesión para 2030, colocar a su gente leal . Por lo tanto el ex presidente AMLO, esta al margen de este proceso, quien diga lo contrario está muy equivocado.
Un país no se gobierna solo con símbolos y con historia. Lo que se necesita es realidad. Una visión optimista del futuro. Una visión de país.
Claudia Sheinbaum ya brilla con luz propia . Es una mujer talentosa, preparada, no puede ni debe ser la sombra de nadie.
Le toca ya ser autónoma. Independiente. Dejar a un lado a los emisarios del pasado, dejar las causas y las luchas de Andres Manuel López Obrador que ya fueron legítimas pero en su momento.
Ahora tiene que dialogar, negociar, concertar con toda la Clase Política , para conseguir una Oposición Leal . Ahora le toca a Ella defender y representar a la República. Ese es el desafío: pasar de ser la heredera del movimiento, a ser la Presidenta de todos los mexicanos.





