A media hora de la ciudad, este ejemplar recibe a los visitantes con su porte imponente y carácter tranquilo
Cuando lo ves por primera vez, entiendes de inmediato por qué lleva nombre de dios del mar. Poseidón es una mole de músculo y pelaje que impone respeto apenas se acerca a la reja. Su cabeza enorme, coronada por dos cuernos curvos, y ese lomo jorobado lo convierten en la estrella indiscutible de la Granja del Carmen, la reserva ubicada a media hora de Parral.
La granja no es un zoológico común: funciona como un refugio de vida silvestre que hoy alberga 33 especies de animales, muchos llegados por rescate o adopción. Entre patos, linces y otros inquilinos, Poseidón destaca por su tamaño y por una personalidad que sorprende a quien espera encontrar a una bestia furiosa.
Y aquí conviene aclarar algo que confunde a más de uno. Aunque en la región se le dice búfalo, Poseidón es en realidad un bisonte americano, una especie que, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza, apenas está emparentada de lejos con los búfalos verdaderos de África y Asia.
Un gigante que nació para las llanuras
El dato que más impresiona es su porte. El bisonte de las planicies es el mamífero terrestre más grande de América del Norte, y los machos adultos pueden superar los 900 kilogramos, es decir, casi una tonelada de peso sobre cuatro patas. A eso se suma una altura que roza el metro y medio a la altura de la joroba, esa masa de músculo que le da su silueta inconfundible. Estos son los rasgos que lo definen:
- Peso: los machos superan los 900 kilogramos y algunos ejemplares rebasan la tonelada.
- Alimentación: es herbívoro; pasta hierba durante todo el año y necesita agua cerca.
- Vida: su promedio de vida ronda entre los 18 y 22 años.
- Cuernos: tanto los machos como las hembras los tienen, curvos y siempre presentes.
Su dieta explica en parte ese carácter reposado. Como buen herbívoro, Poseidón pasa buena parte del día pastando, y rara vez muestra la fiereza que muchos le atribuyen. En la reserva lo describen como un animal tranquilo, que permite a los visitantes admirarlo de cerca sin sobresaltos, siempre que se respete su espacio.
De las praderas de Norteamérica a una reserva parralense
El viaje de esta especie hasta el norte de México tiene historia. Antes de la colonización, decenas de millones de bisontes recorrían las Grandes Llanuras, desde Canadá hasta el Desierto de Chihuahua, hasta que la caza los llevó casi a la extinción. Hoy, ejemplares como Poseidón viven protegidos, y su presencia en la granja acerca a las familias a un animal que casi desaparece de estas tierras.
Poseidón fue uno de los primeros en llegar a la Granja del Carmen, y con los años se volvió una especie de símbolo del lugar. La reserva ha enfrentado momentos difíciles, como las temporadas de sequía que ponen a prueba el abasto de agua y alimento para sus animales, y aun así ha logrado mantener en pie a su comunidad de rescatados.
Verlo de cerca es una experiencia que difícilmente se olvida: su tamaño, sus cuernos y su calma conviven en un mismo animal. Si buscas un plan distinto cerca de Parral, asomarte a la reja de Poseidón es una buena razón para conocer la Granja del Carmen y, de paso, las decenas de especies que hoy llaman hogar a este refugio.
ENLACE: Poseidón, el gran bisonte que destaca en la Granja del Carmen en Parral – El Sol de Parral










