Javier Lamarque Cano posee principios históricos para ser el candidato natural para la próxima elección a la gobernatura de Sonora en el 2027, por su sólida trayectoria como uno de los históricos fundadores de Morena.
Su experiencia en la administración pública, particularmente en su papel como alcalde del municipio de Cajeme, le ha proporcionado un profundo conocimiento de la dinámica y las políticas sociales del valle del yaqui.
Esta experiencia, no sólo le otorga credibilidad, sino también le permite entender las demandas de la población sonorense, lo que es fundamental para dar continuidad a la transformación de Sonora.
Sin duda, Cajeme es un municipio que brillantemente ha detonado en el desarrollo cultural, bajo la administración del alcalde Lamarque, su visión se ha enfocado a la transformación de la realidad social, el rescate de espacios públicos y la modernización de la infraestructura cultural, en coordinación con el Gobierno del Estado de Sonora.
Se trazaron políticas públicas culturales con la asignación de recursos para programas establecidos y se impulsó un fondo económico, único en los municipios del sur de Sonora, para incentivar a la comunidad de creadores y artistas de Cajeme, logró en corto plazo, democratizar el acceso a la cultura, desde una mirada estratégica.
El Instituto Municipal de Cultura de Cajeme (IMCCA) ha experimentado una notable transformación al pasar de ser una subdirección a convertirse en un organismo público descentralizado, es decir, un organismo paramunicipal cultural, lo que refleja un compromiso renovado con la promoción y el desarrollo cultural en Cajeme. Esta evolución, no sólo implica un cambio en su estructura administrativa, sino también conlleva una mayor autonomía y capacidad para gestionar recursos de diversas fuentes, ya estatales, federales o del sector privado para cumplir con la misión de diseñar programas y llevar a cabo proyectos que fortalezcan la cultura y fomenten las artes en Cajeme. Al adoptar esta nueva figura jurídica del IMCCA, el municipio de Cajeme se ha sumado a los tres municipios (Hermosillo, Guaymas y Nogales) que en Sonora han dado el paso a la transformación de la gestión y promoción de la cultura.
En referencia a infraestructura, se ha ampliado la oferta de espacios públicos, resaltando la inauguración de lugares como el Foro Náinari en la Laguna del Náinari y los Corredores Culturales. Además, el instituto, con respecto a la democratización cultural, ha establecido programas que fomentan el respeto a la diversidad étnica y la inclusión social, destacando iniciativas en lenguas Yaqui y Mayo, así como las Caravanas Artísticas y Sembrando Arte.
La implementación de políticas que fortalezcan el estado de bienestar, son indispensables para la reducción de la desigualdad y la erradicación de la pobreza. A medida que se acerque el proceso electoral, será interesante observar cómo se logra conectar con los ciudadanos, así como su capacidad para articular propuestas que respondan a los desafíos que en la actualidad tiene Sonora.
Además, la gestión de un gobierno de izquierda se caracteriza por la implementación de políticas que promueven la equidad en el acceso a recursos y oportunidades. Esto puede incluir medidas como la creación de programas de empleo, el apoyo a emprendedores de comunidades desfavorecidas y la atención a la igualdad de género.
Para la continuidad de la transformación en Sonora es necesario un gobierno municipalista, que genere iniciativas que puedan construir una sociedad más justa, con acceso a los diversos programas que atiendan la demanda ciudadana de una manera eficaz. Un enfoque municipalista permitirá empoderar a las comunidades de las regiones de nuestro Estado, incentivando la autonomía política, financiera y administrativa. Esto permite gestionar de forma directa y eficiente los recursos y proporcionar de manera óptima los servicios públicos para el bienestar de la comunidad.
La experiencia en la acción de gobernar por parte de Lamarque, se convierte en un factor crucial, especialmente en el contexto donde el plazo es reducido, como es el caso de Sonora, en esta ocasión, donde el período se ha acortado a tres años para alinearse con la elección presidencial.
Lamarque posee una trayectoria consolidada que abarca tres gobiernos municipales, en los cuales he obtenido resultados positivos. Esta experiencia no solo le proporciona un conocimiento profundo de los procesos administrativos y de la dinámica política, sino que también le permite abordar los desafíos de manera más estratégica.
Al llegar a ser gobernador de Sonora, no tendría que enfrentar una curva de aprendizaje prolongada, sino que podrá integrarse de inmediato a la administración estatal.
Durante más de 15 años, Cajeme ha experimentado un aumento constante en los homicidios, sin que las administraciones anteriores lograran frenar esta tendencia. Se Los incrementos en los asesinatos han sido significativos bajo los gobiernos del PRI y PAN, alcanzando un 100 por ciento más de homicidios con Francisco Villanueva (PRI, 2006-2009), un 54 por ciento con Manolo Barro (PAN, 2009-2012), y un 33 por ciento con Rogelio Díaz Brown (PRI, 2012-2015) y un 95 por ciento con Faustino Félix Chávez (PRI, 2015-2018).
La situación se agravó aún más durante la administración de Sergio Pablo Mariscal (Morena, 2018-2021), que registró un aumento del 168 por ciento en homicidios, posicionando al municipio como uno de los más violentos del país.
Sin embargo, desde la llegada de Javier Lamarque en septiembre de 2021, se ha comenzado a revertir esta tendencia, logrando una reducción cercana al 54 por ciento en homicidios dolosos entre 2021 y 2024. Aunque Cajeme aún enfrenta desafíos significativos en seguridad, las estadísticas indican que ha dejado atrás la escalada de violencia que lo caracterizaba.
Es necesario actuar de inmediato, con una sólida experiencia, no sólo beneficiar al gobierno municipal, sino que también repercute positivamente en las sociedades del estado de Sonora, que esperan resultados tangibles y un liderazgo comprometido con la paz y el bienestar social.





