La mañana del lunes, trabajadores, derechohabientes y organizaciones sindicales bloquearon el bulevar José María Morelos, frente al Hospital “Fernando Ocaranza”
EL UNIVERSAL
Hermosillo, Sonora. – El diputado federal del PAN, Agustín Rodríguez, denunció que el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 no contempla recursos para la construcción de un nuevo hospital del ISSSTE en Hermosillo, pese a la crisis que enfrenta actualmente el Hospital “Fernando Ocaranza” y las recientes manifestaciones de trabajadores y derechohabientes.
El legislador señaló que, aunque en enero se anunciaron 241 acciones para fortalecer al ISSSTE a nivel nacional, ninguna contempla la construcción de una nueva unidad hospitalaria para la capital sonorense.
“Los derechohabientes merecen saber cuándo llegará una solución de fondo y no solamente medidas temporales”, expresó.
Rodríguez sostuvo que más de 200 mil derechohabientes en Sonora requieren servicios médicos dignos, oportunos y seguros, por lo que consideró indispensable iniciar la planeación de nueva infraestructura hospitalaria que responda al crecimiento de la demanda y a las condiciones actuales del sistema de salud.
Asimismo, hizo un llamado al director general del ISSSTE, Martí Batres, y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que incluyan a Sonora dentro de los proyectos prioritarios de inversión en salud y establezcan una ruta clara para la construcción de un nuevo hospital en Hermosillo.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente inconformidad por parte de trabajadores, pacientes y organizaciones sindicales, quienes han denunciado el deterioro de las instalaciones del Hospital “Fernando Ocaranza”.
Protestas y bloqueo
La mañana del lunes, trabajadores, derechohabientes y organizaciones sindicales bloquearon el bulevar José María Morelos, frente al Hospital “Fernando Ocaranza”, para exigir una solución inmediata a las deficiencias que enfrenta la unidad médica y que, aseguran, ponen en riesgo la vida de decenas de pacientes.
Durante la manifestación, líderes sindicales denunciaron que al menos 67 pacientes permanecen hospitalizados en condiciones críticas debido al deterioro de la infraestructura, la falta de insumos, problemas en el sistema eléctrico, fallas en el aire acondicionado en medio de temperaturas superiores a los 40 grados centígrados y deficiencias en los servicios básicos del nosocomio.
Bajo la consigna de “trabajamos bajo protesta”, personal médico, de enfermería, administrativo y usuarios del servicio de salud se congregaron desde antes de las 7:00 horas para visibilizar una problemática que, señalaron, se ha agravado durante años sin una solución definitiva.
Los manifestantes exigieron la intervención inmediata de Martí Batres y la construcción de un nuevo hospital regional del ISSSTE en Hermosillo que sustituya las actuales instalaciones.
A la movilización también se sumaron integrantes del Movimiento Sonorense de Trabajadores de la Educación, quienes reiteraron su demanda de abrogar la Ley del ISSSTE de 2007 y respaldaron la exigencia de una atención médica digna y eficiente para los derechohabientes.
Por su parte, Agustín Rodríguez afirmó que los problemas del hospital van más allá de una falla temporal y reflejan un deterioro estructural que no puede seguir siendo ignorado.
El mismo 15 de junio, funcionarios del ISSSTE acudieron a las instalaciones a realizar una evaluación del inmueble e informaron que ya se había aplicado impermeabilizante, pero a las pocas horas cayó una intensa lluvia que dejó varias áreas inundadas.
“Los sonorenses vimos cómo llovía afuera del hospital, pero también cómo llovía adentro”. “Estamos hablando de instalaciones que muestran un evidente deterioro y que ya no responden a las necesidades de miles de derechohabientes que dependen de este servicio de salud”, señaló el congresista.
Agustín Rodríguez se comprometió a impulsar desde la Cámara de Diputados las gestiones necesarias para que en futuros presupuestos federales se asignen recursos destinados a la construcción de un nuevo hospital para los trabajadores del Estado en Sonora.
“No podemos normalizar que pacientes, médicos y enfermeras trabajen en estas condiciones. Con la salud de las familias sonorenses no se juega”, aseveró.











