Pueblos de la Cuenca del Río Sonora reiteran su categórico rechazo a proyectos hidráulicos mayores como las presas Sinoquipe y Puerta del Sol, tras intentos en el Congreso de blindar jurídicamente el Plan Hídrico Estatal. Advierten que elevar el plan a ley es una imposición que afecta sus territorios y formas de vida, y exigen la suspensión de la reforma y una consulta previa, libre y vinculante.
Hermosillo, Sonora.— Comunidades y organizaciones sociales de la cuenca del Río Sonora han alzado la voz para reiterar su rechazo categórico a cualquier intento gubernamental de imponer presas y obras hidráulicas mayores sin antes llevar a cabo una consulta previa, libre, informada y vinculante.
La postura surge como respuesta directa a los recientes sucesos en el Congreso del Estado de Sonora, donde se impulsó una iniciativa para incorporar el Plan Hídrico Sonora 2023–2053 a la Ley de Aguas del Estado.
Según los pueblos de la cuenca, esta maniobra legal constituye, en los hechos, un “blindaje jurídico” que busca viabilizar proyectos polémicos como las presas Sinoquipe, Puerta del Sol y Las Chivas, sin contar con el consentimiento social ni poner a disposición de las comunidades la información técnica accesible sobre su impacto.
“Convertir un plan administrativo en ley no es un trámite neutro: significa volver obligatorias decisiones que afectan territorios, ríos y formas de vida. Sin consulta, eso es imposición”, señalaron representantes de las comunidades.
Legítima Protesta y Llamado a la Unidad
Las comunidades de la cuenca subrayaron que la movilización y la protesta que tuvo lugar en el Congreso es una respuesta legítima ante lo que consideran una “cerrazón institucional”, y desmintieron las narrativas que intentan presentar el acto como un simple desorden. Recordaron que los derechos a la participación y a la protesta pacífica están plenamente protegidos por la Constitución y los tratados internacionales.
Además, rechazaron enfáticamente la intención de crear una confrontación entre la ciudad de Hermosillo y los pueblos del río. Aclararon que la defensa del cauce no es un acto en contra del abasto urbano, sino una exigencia de soluciones hídricas que sean justas, sostenibles y no destructivas para los ecosistemas y la población rural.
Las Exigencias de la Cuenca
Ante la situación, los pueblos afectados han formulado tres exigencias centrales:
- Suspensión Inmediata de cualquier reforma legal relacionada con la incorporación del Plan Hídrico a la Ley de Aguas.
- Implementación de una Consulta Real, con reglas claras, información técnica completa y que posea carácter vinculante para garantizar la voz de los afectados.
- Evaluación Seria de Alternativas de gestión del agua, tales como la reducción de fugas, el reúso eficiente del recurso, la mejora de la eficiencia agrícola y una gestión integral del agua.
Finalmente, alertaron a las autoridades que la criminalización o estigmatización de la defensa del agua solo servirá para profundizar el conflicto social y debilitar los cimientos de la gobernabilidad democrática en Sonora.










