Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso; algunos países sufrirán aranceles específicos de hasta el 12.5%.
Redacción AN / AG
Estados Unidos aplicará a partir de este viernes aranceles del 10% como mínimo a unos 60 países, en sustitución de un gravamen que expira y que fue implementado por el presidente Donald Trump a principios de este año.
Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso, explicó la oficina del Representante Comercial (USTR por sus siglas en inglés) en un comunicado.
Según los documentos, México es sancionado porque, tras las investigaciones realizadas, se determinó que ha fracasado en aplicar y hacer cumplir de manera efectiva su prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
Algunos países sufrirán aranceles específicos de hasta el 12,5%.
“Esta medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses”, explicó el texto.
La agenda comercial de Trump sufrió un amplio revés en febrero, cuando la Corte Suprema dictaminó que sus aranceles indiscriminados eran inconstitucionales, ya que solo el Congreso puede aprobar medidas de este tipo.
Trump se vio obligado a cambiar de estrategia, y anunció que volvería a la carga con otras tasas aduaneras, esta vez sustentadas en investigaciones previas del USTR.
“El 2 de junio de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos determinó (…) que los actos, políticas y prácticas de las 60 economías investigadas relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado no son razonables”, explicó el texto.
Este tipo de aranceles son más difíciles de rebatir por los países afectados, o los importadores, como sucede con los que se aplican como los que se aplican por motivos medioambientales (productos que llegan a Estados Unidos de zonas deforestadas, por ejemplo) o sanitarios.
México mantiene ventaja arancelaria para exportar al mercado estadounidense
Las delegaciones comerciales de México y Estados Unidos, encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y por el Representante Comercial de los Estados Unidos, Jamieson Greer, respectivamente, se reunieron en la Ciudad de México, en lo que representó la tercera ronda de conversaciones bilaterales dentro de la revisión del T-MEC.
Las conversaciones fueron constructivas y arrojaron avances en temas como acero, aluminio, derivados, sectores estratégicos, fortalecimiento de las cadenas de valor y sustitución de importaciones de Asia.
Previo a y durante la ronda de conversaciones, la delegación estadounidense comunicó que –como parte una política comercial global y por un tema de normativas internas– a partir de mañana sustituiría los aranceles a sesenta países, incluyendo el nuestro, que había impuesto bajo la sección 122 por aranceles basados en la sección 301 sobre trabajo forzado.

Para el caso particular de México, el nuevo anuncio mantiene la exención de arancel a exportaciones que cumplan con las reglas del T-MEC.
En virtud de lo anterior, alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense continuarán con arancel cero.
El 10% que se prevé para México bajo la sección 301 es el mismo 10% que teníamos hasta hoy bajo la sección 122. Uno sustituye al otro, por lo que el trato arancelario se mantiene.
Ambas delegaciones acordaron celebrar una cuarta ronda de conversaciones en la primera quincena del mes de septiembre, para continuar avanzando en la revisión del T-MEC con el objetivo de avanzar hacia el fortalecimiento de la seguridad económica y competitividad de América del Norte en beneficio de los trabajadores y empresas de la región.











