Su historial va desde sus inicios con el Cártel de Guadalajara en 1978, fundar el Cártel de Sinaloa en los 80 y evadir a la justicia por más de 50 años; tras su condena a cadena perpetua en EU se cierra el capítulo del narcotraficante que eligió el bajo perfil frente al reflector
Andrés Becerril
Ismael Zambada García —quien ayer recibió una sentencia de cadena perpetua en Estados Unidos— es un narcotraficante de la vieja, vieja guardia. Creció al amparo de uno de los primeros narcotraficantes que llevaron a gran escala drogas a Estados Unidos: José Inés Calderón Quintero.
La historia de Ismael Zambada en el narcotráfico empezó cuando tenía 16 años. El Mayo Zambada, como se le conoce a este hombre de 76 años que indefectiblemente morirá tras las rejas, es originario de El Álamo, en el municipio sinaloense de Salvador Alvarado, y optó siempre por la discreción. Nació el 1 de enero de 1948.
Poco, muy poco se sabía de este capo hasta que en 1999 la Corte Federal para el Distrito de Columbia, en Washington, lo acusó de conspirar con el fin de importar y distribuir drogas en Estados Unidos. Para 1999, cuando ocurrió ese hecho, Zambada llevaba varias décadas en el narcotráfico. Desde luego que no como lo que terminó siendo: un jefe. El Señor del Sombrero, como se habla de él en clave.
Pasó por el Cártel de Guadalajara
Después de trabajar para Calderón Quintero y mucho antes de que existiera el Cártel de Sinaloa —grupo delictivo que comandó junto con Joaquín El Chapo Guzmán, Ignacio Coronel y Juan José Esparragoza El Azul—, El Mayo Zambada trabajó en el Cártel de Guadalajara.
Esa etapa de El Mayo comenzó en 1978 con un puñado de muchachos sinaloenses como él, entre los que estaban Miguel Félix Gallardo, El Jefe de Jefes (1946); Rafael Caro Quintero (1952), Joaquín Guzmán Loera, El Chapo (1957), y Héctor Palma, El Güero (1960). Por mucho, el viejo del grupo era Ernesto Fonseca, Don Neto, nacido en 1930.
A diferencia de Calderón Quintero —que llevaba droga a Estados Unidos solo— y que fue el primer jefe de Zambada, el Cártel de Guadalajara es considerado la primera organización dedicada al narcotráfico a gran escala: traficaban bultos de mariguana.
A diferencia de los más famosos capos sinaloenses que eran originarios de Badiraguato y a quienes les gustaba mostrarse, Zambada siempre se manejó con bajo perfil. Vivió en ranchos de las montañas del Triángulo Dorado —Chihuahua, Durango y Sinaloa—, junto a parte de su familia, comiendo y bebiendo casi directo de la tierra.
En 1985, cuando el Cártel de Guadalajara secuestró y asesinó al agente especial de la DEA Enrique Camarena, conocido como Kiki, y al piloto mexicano Alfredo Salazar, la organización se fue pulverizando y sus integrantes fueron arrestados; entonces Ismael Zambada se fue a trabajar con Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos.
En 1993, en Guadalajara fue asesinado el cardenal Juan José Posadas Ocampo en el aeropuerto de esa ciudad. Entre los participantes estaba Joaquín Guzmán. Desde entonces, las autoridades pusieron en la mira a quien se sabría después que era el principal socio y compadre de Ismael Zambada.
Oficialmente, El Chapo Guzmán fue arrestado el 9 de junio de 1993 en Guatemala. Fue encarcelado en el penal de El Altiplano, en el Estado de México, y dos años después, en 1995, trasladado a Puente Grande para cumplir una condena de 20 años.
Tres millones de dólares por su cabeza
En el libro El cártel, el periodista Jesús Blancornelas escribió que El Mayo usó la plaza de Tijuana para enviar cargamentos de mariguana y cocaína al país vecino. Estas operaciones las habría realizado sin pagar un porcentaje a los Arellano Félix, quienes controlaban entonces la ciudad fronteriza.
Ese impago tuvo como consecuencia una disputa entre los bandos. Benjamín Arellano Félix le dijo a su hermano Ramón que El Mayo le debía cerca de 20 millones de dólares al Cártel de Tijuana. Aunque la deuda fue reconocida por Zambada, nunca fue saldada.
En ese contexto, los de Tijuana intentaron asesinar a Ismael Zambada García. En 1993, Ramón Arellano le puso precio a la cabeza del narcotraficante sinaloense que ayer fue sentenciado en Nueva York: Los Arellano Félix habrían ofrecido tres millones de dólares por la cabeza de Zambada.
La decisión fue respaldada por Benjamín Arellano Félix, su pistolero David Corona Barrón y su asesor financiero Everardo Arturo Páez, según indica la periodista Anabel Hernández en su libro El traidor: el diario secreto del hijo del Mayo.
En 1997, durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, El Señor de los Cielos murió en una cirugía plástica. Fue entonces cuando El Mayo Zambada fundó el Cártel de Sinaloa, mientras Guzmán estaba en prisión.
En 2001, El Chapo Guzmán se fugó de Puente Grande durante la presidencia del primer gobierno de alternancia, del panista Vicente Fox. El Mayo Zambada fue quien protegió a Joaquín Guzmán. De esta manera, Joaquín Guzmán se convirtió en el narcotraficante mediático, el de los varios matrimonios y muchos hijos. Zambada García se convirtió prácticamente en un fantasma.
Una presentación ante un periodista
Años después, en abril de 2010, en su única aparición frente a un periodista, Ismael Zambada García le dijo a Julio Scherer García, a quien recibió en alguna parte de la sierra —quizás del llamado Triángulo Dorado—, que tenía una esposa legal, otras cinco mujeres y unos 15 nietos. “El monte es mi casa, mi familia, mi protección, mi tierra”, le dijo al entonces exdirector de Excélsior (1968-1976) y de la revista Proceso (1976-1996).
Como un gran número de capos de la droga de México, El Mayo fue un objetivo de las autoridades de Estados Unidos. Pero no de las mexicanas: aquí no tenía orden de aprehensión ni era buscado por ninguna autoridad. En Estados Unidos ofrecían una recompensa de 15 millones de dólares.
Después de la primera denuncia en 1999, contra El Mayo Zambada se desató una batería de cargos federales en al menos cinco estados de Estados Unidos: Texas, California, Washington D. C., Illinois y Nueva York, por crimen organizado, conspiración para cometer asesinato, lavado de dinero y distintos delitos relacionados con el narcotráfico, como el trasiego de cocaína, heroína y metanfetamina.
Sin pruebas físicas, las autoridades estadounidense informaron en su momento que El Mayo tiene una fortuna de miles de millones de dólares en ganancias por el narcotráfico. Por eso, en la acusación criminal se ordenó el pago de 15 mil millones de dólares para reparar el daño infligido durante 60 años como narcotraficante.
La primera de las 84 acusaciones en Estados Unidos contra Zambada data de 1999; sin embargo, las autoridades estadounidenses mantuvieron un expediente contra El Mayo como parte del crimen organizado, visible para ese país, desde 1989.
Sabía EU de la violencia de “El Mayo”
Con informes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, al comienzo del siglo XXI, Guzmán Loera e Ismael Zambada estrecharon sus relaciones de negocios para solidificar el poderío del Cártel de Sinaloa.
A pesar de la discreción con la que se manejó El Mayo y antes de la confirmación de su captura en El Paso, Texas, en 2024, las playlists dedicadas al capo se multiplicaron en las plataformas musicales. Se contabilizaron hasta 50 canciones en alusión al Mero Jefe. Una de las listas más escuchadas en Spotify se llama “Corridos a Ismael El Mayo Zambada”.
Los expedientes estadounidenses en contra de Zambada aseguran que El Mayo y otros jefes de la mafia de las drogas de México se hicieron de los servicios de sicarios que cometieron cientos de actos de violencia, incluyendo asesinatos, asaltos, secuestros y actos de tortura, lo que se confirmó con el discurso que tuvo Zambada ayer en Nueva York.
Uno de los alias con los que algunos narcotraficantes se refieren a Zambada es El Señor del Sombrero. La acusación la hizo el mismo tribunal que en 2019 condenó a Joaquín Guzmán a cadena perpetua. También ahí se emprendieron acciones legales en contra de Los Chapitos, los hijos de El Chapo Guzmán. Uno de ellos, Joaquín Guzmán López, ahijado de El Mayo Zambada, fue quien lo traicionó.
Con tanto ahínco buscaban las autoridades estadounidenses capturar a El Mayo, que cuando desde Nueva York se hizo la acusación, la fiscalía del caso hizo pública una declaración: “Esta acusación muestra nuestra determinación por llevarlo ante la justicia, así como hicimos con su antiguo cómplice, El Chapo”.
La fiscalía de Nueva York se refirió a El Mayo como el líder de “la organización criminal más poderosa del mundo”, el Cártel de Sinaloa, que ayer cerró un largo capítulo de su historia.











