El epidemiólogo Nicolas Hulscher sostiene que la ivermectina y el fenbendazol activan una docena de mecanismos antitumorales. Reportes de casos en revistas científicas muestran desaparición de metástasis en pacientes terminales, abriendo un debate ético sobre el costo de la medicina actual.
Redacción (tomado de Facebook)
CIUDAD DE MÉXICO – La comunidad científica se encuentra en medio de un intenso debate tras las declaraciones del epidemiólogo Nicolas Hulscher, quien afirma que las remisiones completas de cánceres en etapa IV mediante el uso de antiparasitarios ya no son meras anécdotas, sino que están documentadas en literatura científica revisada por pares.
Según Hulscher, existen cientos de estudios que demuestran que fármacos como la ivermectina y el fenbendazol activan más de 12 mecanismos anticancerígenos diferentes, actuando eficazmente contra más de una docena de tipos de neoplasias.
Evidencia clínica impactante
Entre los trabajos más destacados citados por el especialista se encuentra un reporte publicado en Case Reports in Oncology, donde se detallan tres casos de pacientes con cáncer metastásico que lograron una remisión completa, confirmada por imágenes y marcadores tumorales:
- Cáncer de mama: Una mujer de 83 años con metástasis en hígado, pulmones y huesos. Tras el tratamiento, la tomografía PET mostró remisión total, sin recurrencia en casi tres años.
- Cáncer de próstata: Un hombre de 75 años con metástasis ósea cuyos niveles de PSA (antígeno prostático) cayeron a niveles indetectables.
- Melanoma avanzado: Un paciente de 63 años cuyo ADN tumoral circulante se redujo de 123 a cero en menos de dos meses.
Mecanismos de acción y seguridad
Una revisión sistemática reciente, que analizó 26 estudios con 36 pacientes tratados con ivermectina, no reportó efectos adversos graves. Incluso se observaron mejoras en casos de leucemias y linfomas, en pacientes que combinaban el fármaco con quimioterapia convencional.
Los científicos que defienden esta postura explican que estos medicamentos atacan al cáncer de forma multifactorial:
- Desestabilizan los microtúbulos celulares.
- Inducen la apoptosis (muerte celular programada).
- Bloquean la vía mTOR y cortan el suministro de glucosa al tumor.
- Inhiben la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis).
Un dilema ético y económico
El trasfondo de este hallazgo es económico: estos medicamentos cuestan centavos y han sido utilizados de forma segura en humanos y animales durante décadas. Mientras la medicina convencional invierte miles de millones en terapias de alto costo, en redes sociales se multiplican los testimonios de pacientes que han visto reducidos sus tumores tras el uso de estos fármacos.
La controversia actual divide a quienes consideran esto como el descubrimiento médico más importante del siglo XXI y quienes denuncian una supuesta supresión de información por intereses financieros. Ante la urgencia de pacientes terminales, la comunidad científica disidente exige la realización inmediata de ensayos clínicos controlados para validar estos resultados a gran escala.









