Una iniciativa presentara en el Congreso estatal busca erradicar estereotipos en la atención médica de la ansiedad y depresión en mujeres, atribuidas habitualmente a factores hormonales. La propuesta obligará a integrar perspectiva de género e interseccionalidad.
HERMOSILLO, Sonora — La representación parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Congreso de Sonora presentó este jueves una iniciativa de reforma a la Ley de Salud Mental del Estado, con el objetivo de prohibir que el personal médico minimice la ansiedad, la depresión y el desgaste emocional de las mujeres bajo prejuicios de género o explicaciones exclusivamente hormonales.
La propuesta, impulsada por la diputada Ana Gabriela Tapia Fonllem, plantea la incorporación obligatoria de los enfoques de perspectiva de género e interseccionalidad en los protocolos de diagnóstico y tratamiento clínico de la entidad.
De acuerdo con el proyecto presentado ante la Legislatura local, la medida busca evitar que padecimientos emocionales severos sean desestimados mediante sesgos sociales y, en su lugar, exige reconocer factores psicosociales condicionantes como la violencia de pareja, la depresión posparto y el agotamiento derivado de la doble jornada laboral y de cuidados no remunerados.
“De nada sirve tratar los síntomas de la ansiedad o la depresión si no atendemos el contexto de violencia, desigualdad o sobrecarga que vive la paciente en su día a día. Para dar una atención médica real y digna, primero hay que escuchar sus experiencias”, argumentó Tapia Fonllem durante la exposición del proyecto.
La iniciativa sustenta su viabilidad en indicadores oficiales del estado de Sonora, los cuales señalan que el 30.2% de las mujeres en la entidad ha experimentado violencia laboral. Asimismo, los registros muestran que las mujeres dedican en promedio cerca de 40 horas semanales al trabajo doméstico no remunerado —más del doble que el tiempo destinado por los varones—, mientras que cuatro de cada diez cuidadoras reportan cansancio extremo y afectaciones a su salud mental. En el ámbito maternal, las estadísticas oficiales indican que dos de cada diez mujeres padecen depresión durante el embarazo o en la etapa posparto.
Entre los ejes regulatorios de la reforma destacan:
- Prohibición de sesgos clínicos: Negar atención médica o emitir diagnósticos basados en estereotipos de género o discriminación quedará expresamente prohibido.
- Capacitación obligatoria: Formación continua y vinculante para el personal del sistema de salud estatal en materia de derechos humanos y perspectiva de género para evitar la revictimización.
- Prevención comunitaria: Diseño e implementación de campañas públicas enfocadas en erradicar estigmas y visibilizar el impacto de los roles tradicionales de género en la salud mental.
De ser aprobada la iniciativa por el Pleno del Congreso del Estado de Sonora, el dictamen establece que las autoridades del sector salud contarán con un plazo de 90 días hábiles para adecuar los reglamentos y lineamientos de atención correspondientes en toda la entidad.








