El gobernador del Estado catalogó las declaraciones de “peligrosas” y dijo que había ordenado al Centro estatal de Evaluación de Amenazas que supervise la situación
Patriciua Vélez e Isaías Alvarado
Funcionarios de California arremetieron contra los dichos “peligrosos” del presidente Donald Trump durante un mitin en el que, al hablar sobre la guerra en Irán, sugirió que ese país puede “destruir” Los Ángeles y San Diego.
El mandatario hilvanó sus ideas de forma confusa al pasar de alentar el voto en las elecciones de mitad de período del 3 de noviembre a la guerra en Irán y el “precio pequeño” que esta supone “para mantener el mundo seguro”. Esto durante un mitin en Nebraska a menos de un mes de las midterms en las que, según encuestas, a los republicanos les será complicado mantener su ajustado control de ambas Cámaras del Congreso.
“Podrían destruir una ciudad. Dejemos que destruyan Los Ángeles. Dejemos que destruyan San Diego. Es un precio pequeño a pagar y acabará pronto”, continuó Trump en sus comentarios sobre la guerra que se ha prolongado por más de siete meses sin señales concretas de un próximo fin.
Los dichos parecieron también estar enmarcados en la escalada de los precios del petróleo y, por consiguiente, de la gasolina y otros combustibles en Estados Unidos debido al conflicto en una zona clave para el transporte de crudo.
Newsom, uno de los políticos demócratas que más suele confrontar a Trump, criticó duramente las declaraciones del mandatario, a las que calificó de “peligrosas”. Dijo la mañana de este martes en su cuenta de X que no las había tomado a la ligera y que, por ello, había ordenado al Centro Estatal de Evaluación de Amenazas supervisar activamente la situación, “en caso de que actores extranjeros interpreten las declaraciones del presidente como una invitación a atacar California”.
Anteriormente, en un tuit publicado la noche del lunes, Newsom escribió: “Después de haber enviado a la Guardia Nacional y a los Marines a ocupar California, Donald Trump dice ahora que nuestros enemigos extranjeros deben ‘destruir’ Los Ángeles y San Diego”, en referencia a cuando la Casa Blanca desplegó en 2025 miembros de esas fuerzas para aplacar las protestas contra los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés).
“Mantén la ciudad fuera de tu narrativa bélica”
Los alcaldes de Los Ángeles, Karen Bass, y de San Diego, Todd Gloria, también fustigaron la sugerencia “irresponsable” del mandatario.
“El presidente de Estados Unidos sugirió que un Gobierno extranjero ataque Los Ángeles. Sus declaraciones en contra de nuestra ciudad son peligrosas y podrían potencialmente comprometer nuestra seguridad”, escribió Bass en X. “El rol del presidente es proteger el país, no amenazarlo ni alentar ataques contra vidas estadounidenses”, agregó.
El alcalde Gloria afirmó, por su parte, que su ciudad “no es un daño colateral” ni un “precio pequeño a pagar”. “Mantén a nuestra ciudad fuera de tu narrativa bélica temeraria”, agregó.
Trump dijo en el mitin que la guerra acabará pronto, pero no ofreció detalles sobre alguna nueva propuesta para lograrlo. Tan reciente como el fin de semana pasado, el presidente informó su rechazo a una propuesta de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz y retomar las conversaciones sobre el programa nuclear.
Y, a fines de septiembre, en su discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas, había dicho que su enfoque estaba en “aniquilar” a la República Islámica o llegar a un acuerdo. “¿Les mando al infierno sin posibilidad de supervivencia y sin esperanza de grandeza o generaciones futuras?”, se preguntó en ese pronunciamiento. “Creo que lograremos un pacto después de las elecciones”, agregó de forma confusa inmediatamente después.











