Excélsior, noviembre de 2025: Colosio “nació el 31 de julio de 1985, a las 19:35 horas, en el entonces Hospital Humana de la CDMX… su registro de nacimiento fue realizado en Magdalena, Sonora”. ¿Es verdad?
FEDERICO ARREOLA
El debate interesante sobre el senador Luis Donaldo Colosio Riojas no es el generado después de que criticara el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Con una oratoria bastante eficaz —muy similar, por cierto, a la de su padre—, cuestionó a la mandataria y a la 4T. Un discurso opositor perfectamente normal que a nadie habría llamado la atención si no hubiera sido por la intervención, en mi opinión imprudente, de un amigo y colaborador del Luis Donaldo asesinado en 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana. Y es que el hoy gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, se lanzó durísimo contra el hijo de su exjefe.
No sé si Durazo fue justo con Colosio. El gobernador de Sonora cuestionó al senador nuevoleonés con expresiones rayanas, si no en el insulto, sí en la burla. Creo que Durazo lo hizo porque se ha sentido en la obligación de demostrar a quienes mandan en la 4T que no traicionaría al movimiento de izquierda si Donaldo buscara la gubernatura sonorense.
Sobra gente en Morena, la verdad sea dicha, que piensa que Alfonso Durazo apoyaría al hijo de su amigo si participara en las elecciones de gobernador de Sonora el próximo año.
Durazo experimenta un fin de sexenio complicado por tantas versiones y acusaciones mediáticas calumniosas acerca de que tiene problemas con el gobierno de Estados Unidos. Entonces, de ninguna manera le conviene perder el apoyo de Morena, que gobernará hasta 2030 y que tiene posibilidades importantes de prolongar su dominio hasta 2036.
Durazo no quiere de ninguna manera perder el apoyo del partido de izquierda en cuya fundación tanto colaboró al lado de figuras de primerísimo nivel como la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Pienso que nadie relevante le daría la espalda a Durazo en el escenario, bastante improbable, de que Colosio ganara en Sonora. Pero como la política es el reino de la sospecha, Alfonso Durazo, por si acaso, se protege cuestionando muy severamente al hijo del Colosio mayor.
Durazo le dijo a Colosio junior que es principiante. Que perdió la elección por el Senado en Nuevo León. Que llegó a ser senador por el principio constitucional que permite acceder al Senado a la fórmula que queda en segundo lugar en una entidad. Que Colosio Riojas hizo mal trabajo como alcalde de Monterrey —“su tierra”, dijo Durazo, es decir, que la tierra de Donaldo es Nuevo León, no Sonora—.
Si Luis Donaldo padre viviera no se molestaría demasiado por las palabras de Durazo. El Colosio histórico entendía bien la política y sabía que así son las cosas. Por cierto, el propio Luis Donaldo hijo respondió con elegancia al gobernador de Sonora.
Pero el tema no es ese. El tema es que hay comentarios, como ayer en El Norte de Monterrey, en la columna de M.A. Kiavelo, acerca de que Luis Donaldo Colosio Riojas no nació en Magdalena de Kino, sino en la Ciudad de México, en el entonces Distrito Federal, pero que sus padres, por una costumbre de aquellos tiempos, decidieron registrarlo en el municipio del Colosio grande, precisamente Magdalena.
Si eso fuera cierto, la cuestión tendría importancia jurídica. La Constitución de Sonora establece que para ser gobernador se requiere, entre otras cosas, ser mexicano por nacimiento, hijo de padres mexicanos y nativo del Estado; y, para quien no sea originario de Sonora, exige cuando menos cinco años de residencia efectiva inmediatamente anteriores al día de la elección.
Por eso, si Luis Donaldo Colosio Riojas efectivamente nació en la Ciudad de México, no bastaría con alegar su vínculo familiar con Sonora. Sus abogados tendrían que defender ante las autoridades electorales que cumple por otra vía los requisitos constitucionales para competir por la gubernatura, algo quizá imposible porque su residencia ha estado en Nuevo León.
El hecho es que, las cosas como son, en un contexto de periodismo irresponsable, es de lo mejor la columna principal de El Norte, de Monterrey —el diario regiomontano que creó Reforma, de la Ciudad de México, y posteriormente Mural, de Guadalajara—.
¿Nació Colosio Riojas en la capital de México y no en Sonora? No solo lo he leído en El Norte: también en otros medios.
Esa pregunta es importante porque Luis Donaldo hijo expresó el pasado 23 de agosto en Hermosillo, ante las dudas planteadas por la prensa sobre su nacimiento: “Son mamadas, esas son idioteces. Yo nací en Magdalena de Kino, Sonora, y he sido siempre, siempre, siempre magdalenense”.
Hombre inteligente, Colosio Riojas sabe que, si no vio la luz en un domicilio particular, sino en una institución hospitalaria, no debería ser demasiado complicado demostrar dónde realmente nació.
Habrá algún registro, ya sea en un hospital de la Ciudad de México o de Magdalena, acerca de su nacimiento. Ya circula en la prensa una versión que contradice a Donaldo. En Excélsior, el 11 de noviembre de 2025, se publicó que, de acuerdo con “documentos oficiales”, él “nació el 31 de julio de 1985, a las 19:35 horas, en el entonces Hospital Humana de la Ciudad de México; sin embargo, su registro de nacimiento fue realizado en Magdalena, Sonora”.
Si esos documentos son auténticos, lo mejor que Luis Donaldo podría hacer sería reconocerlo y explicar por qué afirmó que nació en Magdalena de Kino, y después pedir perdón por haber dado información falsa. Sería terrible que se terminara demostrando todavía con mayor contundencia que es cierta la información publicada en Excélsior: “De acuerdo con el certificado y registro de nacimiento, el ahora legislador nació en la Unidad de Tococirugía y Cuidados Neonatales del hospital capitalino. El documento fue firmado por el médico Silvestre Frenk Mora, quien certificó el nacimiento. En el mismo expediente se establece que sus padres son Luis Donaldo Colosio Murrieta y Diana Laura Riojas Reyes”.
Espero que Donaldo, con sinceridad, nos diga si eso es verdad o no. Hablaría muy bien de su persona, en caso de que la nota de Excélsior fuera correcta, pedir disculpas por haber afirmado algo distinto. Y a partir de ahí, que los abogados de su partido litiguen para que se le permita competir por la gubernatura de Sonora si ese es su deseo.





