AGUSTIN TORRES DELGADO
Desde Sonora, Movimiento Ciudadano realizó, el pasado fin de semana, la gran plenaria de la Bancada Naranja. Ahí enviamos un mensaje que queremos que resuene más allá de cualquier coyuntura electoral: mantener a la ciudadanía en el centro y fortalecer nuestro papel como la única alternativa frente al régimen que hoy gobierna el país.
Este encuentro reunió a nuestras legisladoras y legisladores de toda la república en una jornada que se centró en la presentación de una agenda legislativa de propuestas que le sirvan a la gente. Nuestra plenaria dejó algo más relevante que una fotografía de unidad: dejó la conversación sobre el país que queremos construir y, sobre todo, la forma de hacerlo.
La agenda legislativa de la Bancada Naranja es muy completa. Para el siguiente periodo de sesiones impulsarán temas como: restablecer el Fondo Metropolitano; crear el Fondo Nacional para las Infancias; garantizar un millón de jóvenes en las universidades; fortalecer la movilidad y la seguridad vial; crear un registro nacional de personas cuidadoras; impulsar la reforma propuesta por el gobernador Pablo Lemus para que en las centrales de autobuses existan protocolos de seguridad estrictos; devolver el Fondo Minero a los municipios productores para inversión en infraestructura social; y crear una Defensoría del Paciente que represente a las y los usuarios frente a las instituciones de los sectores de salud público y privado, entre muchos otros temas.
Que esa conversación ocurriera en Sonora no es casual: es la tierra de uno de nuestros legisladores más aguerridos, Luis Donaldo Colosio Riojas, quien recordó en su mensaje que esta entidad ha sido escenario de transformaciones que terminaron rebasando sus propias fronteras. Cananea y el Valle del Yaqui forman parte de esa historia. Su reflexión fue sencilla, pero profundamente vigente: los grandes cambios no siempre comienzan en el centro; muchas veces nacen en las comunidades, cuando alguien decide que las cosas no pueden seguir igual.
Ese mensaje es muy importante porque hoy en día nuestra política corre el riesgo de alejarse cada vez más de lo que a la gente le importa. Luis Donaldo insistió en algo que debería ser elemental: volver a las comunidades, escuchar y legislar desde la realidad. Y cuando una mayoría cierre las puertas de un Congreso a una causa, llevar esa discusión a la calle y mantenerla viva entre la gente.
Tener cercanía con las personas no puede ser una consigna electoral; tiene y debe ser una forma de hacer política. Esta idea la llevó nuestro coordinador nacional, Jorge Álvarez Máynez, al terreno de las propuestas. En su intervención destacó la agenda que nuestras bancadas han impulsado en los congresos estatales: universalizar la atención al cáncer infantil, a partir de experiencias como las de Jalisco y Nuevo León; mantener en el centro los derechos de las niñas y los niños; avanzar en las licencias de paternidad y promover una jornada laboral digna de 40 horas con dos días de descanso.
No se trata de presumir nuestros temas, como la universalidad en la protección de las niñas y los niños con cáncer; para nosotros, el siguiente paso es cómo convertirla en una posibilidad para todas las familias de México. Lo mismo ocurre con el derecho a los cuidados, la corresponsabilidad de los padres y un horario de trabajo que permita que las personas no renuncien a su vida. Es una idea de país que vale la pena defender: que una buena política pública no dependa del código postal.
Ser una fuerza política nacional nos obliga a servir para eso: identificar lo que funciona, llevarlo a otras regiones y convertir las soluciones en causas nacionales.
El licenciado Dante Delgado llevó a la plenaria una discusión que merece atención especial: el funcionamiento de las fiscalías y la distancia que puede existir entre la autonomía en la ley y la que realmente ejercen. El también presidente de la Comisión de Convenciones y Procesos Internos hizo un planteamiento incómodo, pero necesario: cuando una institución termina subordinada al poder político, la supuesta autonomía no puede ser un recurso para que nadie asuma responsabilidades.
Su propuesta es que las fiscalías vuelvan a depender de los gobernadores y de la Presidencia para que quienes realmente dan instrucciones asuman la responsabilidad política, en vez de simular una autonomía inexistente y permitir que se usen para la persecución política de quienes consideran adversarios.
Si vemos las intervenciones de Jorge Álvarez Máynez, Dante Delgado y Luis Donaldo Colosio en conjunto, encontramos una ruta bastante clara: escuchar a la gente, convertir los problemas en propuestas, fortalecer a Movimiento Ciudadano como la alternativa y hacer que las instituciones respondan.
Por eso Sonora importa más allá de Sonora. No por la nostalgia ni solo por su significado en la historia política del país, sino porque desde ahí volvió a plantearse una idea que México necesita recuperar: la política comienza cerca de la gente y solo vale la pena cuando consigue mejorar la vida de todas las personas.
Agustín Torres Delgado
Secretario General de Acuerdos
Movimiento Ciudadano




