El fuerte abstencionismo electoral en México y particularmente en Sonora empieza a darle forma a un fenómeno que los partidos políticos no lograban visualizar; las candidaturas independientes
En reconocimiento, sin ambigüedades, del Mtro. Nery Ruiz Arvizu, Consejero Presidente del Instituto Estatal Electoral de Sonora (IEES), dio una señal contundente “las candidaturas independientes juegan con estas reglas, entran en desventaja” y más adelante agregó, “ni el IEES ni el Congreso del Estado han tomado iniciativas para impulsen la equidad entre partidos y candidatos independientes”.
El fenómeno del abstencionismo (1991-2021)
En 1991 la disputa por la gobernatura en Sonora de 822 152 votantes participó el 75%, eran los mejores años del PRI y así fue electo Manlio Fabio Beltrones con 349 913 votos mientras su más cercano competidor, el Dr. Moisés Canale Rodríguez del PAN obtuvo 121 061 votos.
En 1997 el escenario electoral fue completamente diferente y se dice que el cuestionado Beltrones maniobró para que la votación se dividiera y minar a la oposición panista que peligrosamente amenazaba con la toma del poder, así el candidato del PRI, Armando López Nogales obtuvo 304 657 (41.3%), Enrique Salgado Bojórquez del PAN 238 566 (32.4%) y Jesús Zambrano Grijalva del PRD 171,312 votos (23.2%). La participación del padrón fue del 60.3%.
Después de esta elección se acabó el “carro completo” del priismo, se vuelven las elecciones más competitivas, pero también, empieza el aumento del abstencionismo.
En las elecciones del 2003 Eduardo Bours abanderado del PRI logra 372 467 votos que representan el 45.60 %, el panista Ramón Corral obtiene 364 544, es decir el 44.63 %. Y la participación total fue del 53%.
En las elecciones del 2009, Guillermo Padrés Elías del PAN obtiene 464,865 votos (47.6 %), Alfonso Elías Serrano logra 425,050 votos (43.6) y la votación total alcanza el 53.41%.
En el 2015 Claudia Pavlovich Arellano obtienes 486 944 votos (47.59 %) y Javier Gándara Magaña del PAN con 415 745 votos. (40.63%). Participación del total 52.73%.
Con Alfonso Durazo cae la votación a un nivel histórico, solo el 43.83 % logra acudir a las urnas y se consolida el abstencionismo como fuerza dominante desde 1997 hasta nuestros días.
El abstencionismo como protesta prepolítica empieza a tomar forma con las candidaturas independientes y la clase política y sus partidos empiezan, también, a levantar las orejas.
De 1991 donde sufragó el 75% hasta el 2021 donde la participación cayó al 43.83%, tendencia del abstencionismo a ganado terreno y hasta hoy es irreversible.
Así como surgieron nuevos partidos en ese proceso, así mismo surgen nuevas formas de organización y participación electoral que están poniendo peligrosamente en cuestión al sistema de partidos.
La trivialidad como una de las causas de la degradación política
Negar que los presuntos candidatos disfrazados de aspirantes de Coordinadores de Morena, o Colisito y el mismo Toño Astiazaran andan como precandidatos, es como negar que lo están haciendo con recursos públicos; uno y lo otro es una verdad ante los ojos de los ciudadanos (Un término abstracto que no define nada) pero bueno, al final el punto es que andan en campaña y esas trivialidades de hacer tortilla de harina, andar repartiendo sonrisas o comer en fondas populares y salir apapachando a una señora humilde, la tercera edad, son hábitos de los partidos y sus candidatos que ya no tienen el efecto de otros tiempos; son trucos que ya se los conocen al mago.
Estas trivialidades de los partidos y sus presuntos precandidatos en realidad pretender esconder las verdaderas demandas de la sociedad como es el derecho a mejores salarios, a pensiones dignas, a vivienda, a seguridad, esparcimiento, seguridad y paz, entre otras muchos reclamos sociales que la sociedad se niega a desistir.
Pero además los cambios de partido a partidos de la vieja clase política representan una ausencia de ideología, principios y de una clase; por eso ya no es una cuestión “que los políticos cambian de partidos como cambiar de calcetines” sino que los partidos, ya convertidos en empresas políticas, están a disposición de cualquier integrante de la clase política que les garantice votos y financiamiento.
Ningún partido, en México, en este momento tiene vida propia, sino fuera por el subsidio público y por el uso de los recursos públicos donde mal gobiernan simplemente no existirían: ninguno.
La erupción de las candidaturas independientes
El auge de las candidaturas independientes es una respuesta a la longeva clase política que a pesar de la “alternancia” se resiste a desaparecer, y estas candidaturas hechas e impulsadas a “puro valor” como la de Juan Francisco Soltero Sánchez a la presidencia de la republica en el 2024, logró irrumpir en el proceso electoral y prácticamente obligo al INE a que le diera ciertas respuestas formales como fue su petición en participar en el tercer debate de los candidatos presidenciables y que fue noticias y seguimiento de los medios nacionales y locales en el país.
En ese contexto, ahí en su propio terreno, los promotores del Movimiento Sonora 2027; Candidaturas Independientes, denunciaron que mientras el registro de un partido local necesita solo 0.26 % del padrón electoral en candidato independiente necesita el 3% para registrar su candidatura a la gobernatura del estado y también ahí mismo en las instalaciones del IEES el propio presidente consejero reconoció esas desventajas.
Los integrantes de Consejo del IEES como los diputados del Congreso del Estado, saben lo que significa modificar las reglas del juego y por más que los partidos finjan odiarse saben que modificaciones a la ley electoral deben tomarlas con sumo cuidado; los partidos tienen una alianza no escrita que va más allá de una coyuntura electoral.
Sin embargo, el hecho que reconozcan las candidaturas independientes fue un logró de sectores de la población que se niegan a reconocer a los partidos como los únicos protagonistas de cambio en la sociedad; pero estos reclamos deben profundizarse y solo los del común podrán garantizar abrir estos espacios que disputan de tú a tú a la clase política y sus partidos.
En las condiciones más adversas, un grupo diverso, pretende formar un conglomerado para cuestionar la degradación política y las trivialidades de sus candidatos, cuyo discurso esconde la esencia de la desigualdad en el amplio espectro.
A pesar de los pesares, un grupo de sonorenses han decidido a jugarse su suerte y hoy se preparan para realizar la máxima hazana jamás vista en Sonora, un candidato a gobernador que con todas las desventajas acepta el duelo de frente a frente en medio de la calle ante la expectativa de millones de sonorenses; es un acto rebelde y atrevido como seductor; sin duda miles de sonorenses estarán ahí.
Empieza un nuevo ciclo; y esto ya es una victoria.




