La dependencia llevará a cabo la segunda etapa de remediación ambiental; te contamos en qué fecha iniciará.
MILENIO
M+.- A 12 años del derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre procedentes de la mina Buenavista del Cobre de Grupo México, la contaminación por metales pesados persiste en el río Sonora, según muestreos del suelo y agua realizados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Con estos, se confirmaron sitios altamente tóxicos, donde el límite máximo permisible para arsénico se rebasa hasta en mil 172 por ciento, mientras que la presencia de plomo llega a superar el 660 por ciento permitido y el vanadio sobrepasa hasta en 104 por ciento.
La Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas de la dependencia fue la encargada de realizar los análisis a través de dos diferentes visitas; el primer muestreo se llevó a cabo el 11 y 12 de febrero, a lo largo de la cuenca del río Sonora, con el objetivo de identificar los sitios potencialmente contaminados con metales y metaloides para establecer un plan para la remediación ambiental.
De acuerdo con los resultados a los que MILENIO tuvo acceso, en esa primera etapa se muestrearon 30 puntos para la detección de arsénico (As), cadmio (Cd), plomo (Pb), vanadio (V) y bario (Ba), de acuerdo con el límite máximo permisible (LMP) por la Norma Oficial Mexicana NOM-147-Semarnat/SSA1-2004.
En todos los sitios detectaron presencia de esos tóxicos, y aunque para el mismo punto no todos rebasaron la norma, sí encontraron al menos un tóxico que supera en exceso el límite máximo.
Contaminantes rebasan los límites permitidos
Por ejemplo, en el primer sitio muestreado identificado como GBW 7411 encontraron la concentración más alta de plomo: 3 mil 042 miligramos por kilogramo (mg/kg); esto es 660 por ciento más alto de lo que la norma considera seguro: 400 (mg/kg).
La presencia de arsénico en el mismo sitio también fue de las más graves; detectaron 233 mg/kg, es decir, rebasa en 959 por ciento el límite permisible, que es de 22 mg/kg.
El arsénico rebasó en mil 172 por ciento el límite máximo permitido en la muestra 22 tomada en Aconchi, donde hallaron 280.2 mg/kg del tóxico; mientras que en una raíz de árbol hallaron 220.4 mg/kg, es decir, 901 por ciento más de lo considerado seguro. En suma, en seis de los 30 puntos muestreados, el arsénico superó la norma.
En 28 de los 30 sitios muestreados se rebasó el límite máximo permisible para vanadio; el más alto se registró en el punto identificado como Rancho Janovera con 159.22 mg/kg, cuando la norma establece 78 mg/kg.
“Con estos muestreos podemos concluir que hay concentraciones superiores a los límites máximos para uso de suelo agrícola, de arsénico, de cadmio, de plomo y de vanadio. Ustedes ya nos lo habían dicho, pero ahora está comprobado.
“Y segundo, se identificaron superiores en el segundo recorrido también a cadmio, cromo, talio y vanadio“, señaló Alicia Bárcena, titular de la Semarnat, durante una visita de trabajo en Ures, Sonora, realizada el 12 de agosto para anunciar el inicio del Plan de Remediación del Río Sonora.
El segundo muestreo se llevó a cabo los días 29 y 30 de abril, a través de un recorrido en la cuenca del río Sonora y en las presas El Molinito y Abelardo L. Rodríguez, con la finalidad de realizar un muestreo en agua y sedimentos para analizar la presencia de cadmio (Cd), selenio (Se), tantalio (Ta), vanadio (V), arsénico (As), cromo (Cr).
Se tomaron 36 muestras: en el Molinito, una de agua y dos de sedimentos; en la Presa Abelardo L. Rodríguez, dos de agua y dos de sedimentos; mientras que en la cuenca del río Sonora se tomaron 16 muestras de sedimentos en ocho puntos.
En nueve de los 33 sitios muestreados se rebasó el límite permisible de cadmio; el sitio identificado como Mazocahui registró el nivel más alto, con 143 mg/kg, y rebasó en 286 por ciento el LMP que es de 37 mg/kg.
La presencia de arsénico se confirmó en ocho sitios muestreados; el más alto se registró también en Mazocahui, con 72.9 mg/kg, 231 por ciento más alto que lo permitido. Aunque el cromo solo se registró en tres sitios, su concentración fue excesiva; por ejemplo, en San José de G. se detectaron 21,128 mg/kg, un aumento de 7 mil 444 más del LMP.
En cuanto al selenio, 14 sitios superaron el límite; en San Pedro Ures se detectaron 1,632 mg/kg, 318 por ciento más que lo considerado seguro por la NOM.
La presencia de tantalio se confirmó en nueve puntos; el más alto se detectó nuevamente en Mazocahui con 8.4, 61 por ciento arriba del límite máximo de 5.2 mg/kg. El vanadio se confirmó en ocho sitios; también Mazocahui fue el sitio más afectado, con 162 mg/kg detectados, 107 por ciento más que el LMP de 78 mg/kg.
Semarnat emprenderá acciones en nueva etapa para remediar suelos y sedimentos
Con estos resultados, la Semarnat anunció la segunda etapa del programa de remediación de suelos y sedimentos del río Sonora, al que se destinarán 654 millones de pesos. Durante su visita a Ures, Alicia Bárcena aseguró que los trabajos de restauración de la zona afectada por el derrame de sulfato de cobre de 2014 iniciarán en septiembre y se estima que concluyan en diciembre.
“Esos son los metales que tenemos que corregir, esos minerales, y por eso venimos a informarles cómo se va a hacer esta remediación a partir de este mes de septiembre, que tiene que durar de septiembre a diciembre esta etapa de remediación.
“Nosotros a finales de diciembre tenemos que tener ya una respuesta, unos resultados para que ustedes los vean con sus comunidades y en estricto cumplimiento, por supuesto, con la legislación y las disposiciones aplicables”, prometió.
¿Qué daños pueden causar estos químicos?
El arsénico es un tóxico potente y un carcinógeno confirmado; la exposición a ese contaminante causa vómitos, dolor abdominal y diarrea de forma aguda.
Además, su exposición prolongada daña la piel, los nervios, el corazón y los pulmones, y aumenta el riesgo de cáncer.
En cuanto al plomo, la Secretaría de Salud advierte que no existe un nivel seguro de exposición a este metal tóxico, ya que se acumula en el cuerpo e interfiere con los procesos metabólicos, dañando gravemente el cerebro, el sistema nervioso, los riñones, el sistema cardiovascular y los glóbulos rojos. No existe un nivel seguro de exposición a esta sustancia.
En tanto que el vanadio es un metal que en cantidades pequeñas o experimentales puede imitar la acción de la insulina y ayudar a regular la glucosa, pero en altas dosis o por exposición industrial causa toxicidad respiratoria, irritación de mucosas, problemas estomacales y posibles daños neurológicos o riesgos carcinógenos.
ENLACE: Río Sonora tiene sitios tóxicos a 12 años de derrame sulfato de cobre- Grupo Milenio








