DIARIO DE YUCATAN
MUNDO.— Christa Pike, la mujer que llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte en Tennessee, sobrevivió a las dos dosis de pentobarbital administradas durante su ejecución, que quedó sin completar. Y deja ahora en incertidumbre el futuro de la condena a muerte que le fue impuesta en 1996 por un asesinato.
Ayer miércoles se retomó la ejecución luego que el Tribunal Supremo levantó suspensión dictada horas antes por un tribunal federal de apelaciones, dejando nuevamente vía libre al estado para aplicar la pena capital.
Sin embargo, tras las dos tandas de pentobarbital Pike continuó con vida. Los testigos pudieron escuchar su respiración durante casi una hora antes que los obligaran a abandonar el lugar. Los periodistas presentes señalaron que el protocolo de Tennessee no parece establecer qué hacer.
Las autoridades confirmaron que trasladaron a Christa Pike a una instalación médica para recibir tratamiento.
Christa Pike: una ejecución inconclusa
Los testigos describieron un procedimiento mucho más prolongado de lo previsto. Christa Pike permaneció despierta durante buena parte de la primera fase, habló con funcionarios y cantó junto a su guía espiritual, quien permaneció a su lado durante el proceso.
La primera cortina que separa a los testigos del lugar de la ejecución se cerró alrededor de las 19:46 hora local, pero volvió a abrirse tres minutos después.
Los periodistas observaron entonces que Pike seguía respirando y que su guía espiritual regresaba a la habitación y poco después comenzó una segunda ronda de administración del fármaco.
Tras esa segunda tanda, los testigos volvieron a escuchar respiración y fuertes ronquidos. Además, observaron movimientos de cabeza y cuello y, en un momento, Chrita Pike levantó la cabeza mientras permanecía sobre la camilla.
El asesinato de Colleen Slemmer
El 12 de enero de 1995 Christa Pike, temiendo que Colleen Slemmer intentara quitarle a su novio, la atrajo a una zona boscosa. Christa cortó a Colleen con un cúter y la golpeó con un gran trozo de asfalto. Shipp, el novio de Pike, admitió que él talló un pentagrama —un símbolo en forma de estrella asociado con Satanás— en el cuerpo de Colleen.
Shipp tenía 17 años cuando ocurrió el crimen y recibió una condena de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. Christa Pike fue la única sentenciada a muerte.
ENLACE: Christa Pike sobrevive a dos dosis de inyección letal durante ejecución en Tennessee





