La presidenta encargada en el país, Delcy Rodríguez, declara el “estado de emergencia”, pero no da cifras de heridos o fallecidos. Los vuelos, el metro y el ferrocarril están cancelados y las clases escolares han sido suspendidas
CARACAS. — La tarde de este miércoles 24 de junio de 2026, una inusual y violenta secuencia de dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudió con fuerza la región norte y central de Venezuela, provocando el colapso de estructuras en la capital, fallas generalizadas en los servicios y escenas de pánico en la población.
El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) detalló que el primer movimiento telúrico se registró a las 18:04 (hora local) con epicentro cercano a San Felipe, estado Yaracuy. Con apenas un minuto de diferencia, un segundo y más potente sismo de magnitud 7.5 golpeó la zona, localizando su epicentro en el municipio de Yumare, en la misma entidad, y a una profundidad de 10 kilómetros.
El impacto en las regiones afectadas
Aunque el movimiento se percibió con fuerza en países vecinos como Colombia y varias islas del Caribe, el impacto destructivo se concentró en la franja costera e interior de Venezuela. El ministro del Interior informó que los daños más severos se ubican en las entidades de Trujillo, Yaracuy, Carabobo, Miranda, La Guaira y el Distrito Capital (Caracas).
- Infraestructura colapsada: En distintas zonas de Caracas, se registraron colapsos parciales y totales de edificios residenciales, obligando a los cuerpos de rescate a trabajar a contrarreloj entre los escombros. Las calles de la capital amanecieron cubiertas de cristales y escombros caídos de las fachadas.
- Transporte paralizado: El Aeropuerto Internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas, tuvo que suspender operaciones de forma inmediata tras sufrir fallas estructurales de gravedad y desprendimiento de techos en sus terminales.
- Servicios básicos: Gran parte del territorio nacional reporta apagones eléctricos masivos y la caída casi total de los servicios de telefonía e internet, lo que mantiene a miles de familias incomunicadas y ralentiza la llegada de los reportes oficiales.
Respuesta gubernamental y alertas
Ante la magnitud de la tragedia, el Ejecutivo declaró oficialmente el Estado de Emergencia en el país. Las autoridades confirmaron la existencia de víctimas y heridos, aunque todavía no se ha emitido un balance con cifras definitivas debido al aislamiento de algunas zonas. Como medida de prevención, se ordenó la suspensión total de clases y actividades no esenciales durante los próximos días, y se hizo un llamado urgente a todo el personal médico del país para incorporarse a los centros de salud.
Por su parte, los centros de monitoreo del Caribe activaron alertas tempranas de tsunami para las costas venezolanas y las islas de Aruba, Bonaire y Curazao; sin embargo, tras evaluar el comportamiento del mar en las horas posteriores, las advertencias fueron canceladas.
La comunidad internacional, incluyendo a gobiernos de la región y organismos de socorro, ya ha comenzado a manifestar su solidaridad y a coordinar los primeros envíos de ayuda humanitaria para atender la contingencia.









