La mandataria explicó que la petición enviada por una oficina del Departamento de Justicia corresponde a una solicitud de captura urgente y no a un proceso formal de extradición
Andrés García S.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el gobierno de Estados Unidos no ha entregado a México pruebas que sustenten la solicitud de detención urgente con fines de extradición contra Rubén Rocha, gobernador con licencia de Sinaloa, y aclaró que, bajo esas circunstancias, no existe un plazo legal para ejecutar una captura.
Durante ‘La Mañanera’ de este martes, la mandataria fue cuestionada sobre el estado que guarda la petición presentada por una oficina del Departamento de Justicia estadounidense y sobre los tiempos que tendría el gobierno mexicano para responder a dicha solicitud.
En respuesta, Sheinbaum explicó que el procedimiento actualmente planteado por las autoridades estadounidenses no corresponde a un juicio formal de extradición, sino a una solicitud de detención urgente con fines de extradición, una figura distinta dentro de los mecanismos de cooperación judicial entre ambos países.
“No hay plazo. Habría plazo si fuera un juicio formal de extradición”, sostuvo la presidenta.
La titular del Ejecutivo recordó que la posición del gobierno mexicano no ha cambiado desde que se conoció la petición. Según explicó, las autoridades nacionales consideran que no existen elementos suficientes para proceder con una captura urgente debido a que la parte solicitante no ha entregado pruebas que respalden la medida.
La presidenta Claudia Sheinbaum durante ‘La Mañanera’ de este martes. (Crédito: Gobierno de México)
“Nosotros hemos dicho que no hay pruebas para la detención urgente y no se han entregado ningunas pruebas”, declaró.
La presidenta enfatizó que la solicitud presentada por la oficina estadounidense debe analizarse dentro del contexto jurídico correspondiente y diferenció este mecanismo de un procedimiento formal de extradición.
Según explicó, una petición de detención urgente busca que una persona sea asegurada de manera inmediata mientras se desarrolla posteriormente el trámite de extradición. Sin embargo, señaló que la solicitud recibida por México no ha estado acompañada de los elementos probatorios que, a juicio de las autoridades mexicanas, justificarían una acción de esa naturaleza.
Por ello, insistió en que actualmente no existe una fecha límite para actuar contra Rubén Rocha ni un plazo que obligue al Estado mexicano a ejecutar una captura.
Sheinbaum también señaló que el escenario legal podría modificarse en caso de que las autoridades estadounidenses decidan avanzar hacia una etapa distinta del procedimiento.
La mandataria explicó que, aun cuando la solicitud de detención urgente no prosperara, el Departamento de Justicia mantiene la posibilidad de promover posteriormente un juicio formal de extradición.
“En caso de que se rechazara esta solicitud, todavía el Departamento de Justicia, esta oficina, tendría la posibilidad de establecer un juicio formal”, indicó.
La presidenta precisó que el asunto continúa dentro de una fase preliminar y que cualquier acción futura dependerá de la documentación y los elementos que eventualmente puedan ser presentados por las autoridades estadounidenses.
Las declaraciones de la presidenta se producen en medio de la atención pública generada por el caso de Rubén Rocha, quien solicitó licencia a su cargo como gobernador de Sinaloa mientras se desarrolla el procedimiento impulsado desde Estados Unidos.
Hasta ahora, el gobierno mexicano sostiene que no cuenta con evidencia suficiente para ejecutar una detención urgente, postura que ha mantenido desde que fue presentada la petición por parte de una oficina del Departamento de Justicia.









