Jared Laureles y Alexia Villaseñor
Ciudad de México. El proyecto de la planta de amoniaco en la Bahía de Ohuira impulsado por la empresa Gas y Petroquímica de Occidente permanece vigente, pero su desarrollo y operación “continúa sujeto a supervisión” de las autoridades ambientales federales.
Así lo informó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), quien precisó que tras un proceso de consulta a 15 comunidades indígenas en septiembre de 2022, emitió una nueva autorización de impacto ambiental, la cual está “condicionada al cumplimiento de diversas medidas ambientales”.
En una tarjeta informativa, la dependencia aseguró que su titular la secretaria Alicia Bárcena “continuará dando seguimiento personal” al caso, aunque no informó si la funcionaria federal visitará personalmente a las comunidades, como instruyó la presidenta Claudia Sheinbaum.
La Semarnat puntualizó que entre los temas que continúan en revisión se encuentran procedimientos relacionados con la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), que forma parte de los bienes nacionales bajo responsabilidad del Estado mexicano. Sobre estos asuntos, abundó, “existen recursos promovidos por distintos actores, incluyendo comunidades y la propia empresa”.
Sobre la consulta a comunidades Mayo-Yoreme de la región, realizada entre mayo y septiembre de 2022 en cumplimiento a una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la dependencia detalló que participaron 2 mil 400 integrantes de 15 comunidades identificadas por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) dentro del área de influencia del proyecto.
Mencionó que 11 de las comunidades manifestaron su consentimiento al proyecto, entre ellas San Miguel Zapotitlán, La Florida, Vallejo, Carrizo Grande, 5 de Mayo, El Colorado, San Isidro, Mochicahui, Charay, Salsipuedes, Cerro Cabezón y una de las representaciones tradicionales de Juan José Ríos.
Sin embargo, reconoció que hubo oposición en las comunidades asentadas en la Bahía de Ohuira, entre ellas Ohuira, Lázaro Cárdenas y Paredones, mientras que en la de Juan José Ríos, “se registraron posicionamientos diferenciados entre distintas autoridades tradicionales”.
Cabe mencionar que, de acuerdo con el gobierno tradicional indígena de Ohuira –poblado que se encuentra en Ahome–, estas cuatro comunidades son las directamente afectadas por la planta de amoniaco por su cercanía, mientras que las otras 11 están fuera del radio de 45 kilómetros de afectación. El proyecto pretende edificarse en un denominado sitio Ramsar, es decir es reconocido por su importancia ecológica internacional.
Mientras las comunidades han denunciado que las consultas se efectuaron sin protocolos de actuación, ni de manera deliberativa y en un solo día, a mano alzada, votaron a favor de la planta de amoniaco, la Semarnat aseguró que “incluyó etapas de acuerdos previos, asambleas informativas y asambleas deliberativas y consultivas, con materiales en español y en lengua mayo, así como intérpretes traductores”.
La dependencia indicó que, junto con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), mantienen “acciones permanentes de supervisión, inspección, vigilancia y seguimiento ambiental, así como mecanismos de atención comunitaria”, con el propósito de manejar de forma sostenible los ecosistemas de la Bahía de Ohuira y garantizar el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente.











