Sonora alcanza una tasa de 5.1 desapariciones por cada 100 mil habitantes, en medio de dudas sobre registros y persistente crisis de violencia
DEBATE
El estado de Sonora se ha consolidado como la segunda entidad con mayor tasa de personas desaparecidas y no localizadas en México durante el primer trimestre de 2026.
Con un índice de 5.1 víctimas por cada 100 mil habitantes, Sonora solo es superado por Sinaloa, que lidera la estadística nacional.
Este dato confirma que el noroeste del país se mantiene como una de las regiones más afectadas por este delito, pese a los discursos oficiales de mejora en seguridad.
Menos homicidios, pero más desapariciones
Uno de los aspectos más preocupantes en Sonora es la contradicción entre indicadores de violencia.
Por un lado, el estado registra:
* Reducción de 43% en homicidios dolosos
* Disminución en violencia letal visible
Pero, al mismo tiempo:
* Incremento sostenido en desapariciones
* Aumento de 153% respecto a niveles de 2018
Este fenómeno ha sido descrito por especialistas como una “violencia que cambia de forma”, donde los delitos no desaparecen, sino que se transforman.
Hipótesis: control criminal y violencia “administrada”
Expertos señalan que esta dinámica podría estar relacionada con la presencia de grupos delictivos que ejercen control territorial.
En este contexto, la disminución de homicidios no necesariamente implica mayor seguridad, sino que podría reflejar:
* Menor visibilidad de la violencia
* Control de conflictos entre grupos criminales
* Estrategias para evitar presión política
Este modelo es conocido como “régimen criminal”, donde la violencia se regula en lugar de desaparecer.
Dudas sobre cifras oficiales a nivel nacional
A nivel nacional, las desapariciones muestran una reducción del 23% frente a 2025. Sin embargo, este descenso ha sido cuestionado por especialistas.
Las cifras actuales siguen siendo:
* 35% mayores que en 2018
* 147% superiores a las de 2015
Organizaciones civiles advierten fallas en los sistemas de registro, especialmente en:
* Actualización del estatus de víctimas
* Falta de criterios homogéneos
* Posible subregistro de casos
Esto genera incertidumbre sobre si la baja responde a mejoras reales o a inconsistencias en los datos.
Noroeste: región con alta incidencia delictiva
Sonora forma parte de una región con alta intensidad de violencia, junto a estados como:
* Baja California
* Chihuahua
* Baja California Sur
Además, la entidad también ocupa uno de los primeros lugares en feminicidios, con un incremento del 148% en este delito durante el último año.
Este panorama confirma que la crisis de seguridad en el noroeste es multifactorial y persistente.
Urgen estrategias de búsqueda y transparencia
Ante la magnitud del problema, especialistas proponen reforzar las acciones para atender la crisis:
* Implementar búsquedas simultáneas y focalizadas
* Mejorar coordinación entre autoridades
* Garantizar transparencia en registros
* Incluir a colectivos de víctimas en procesos
La revisión del padrón de desaparecidos será clave, siempre que se realice con metodologías claras y participación social.
Sonora enfrenta el reto de superar una estrategia centrada en operativos reactivos y avanzar hacia un modelo integral que permita frenar las desapariciones y recuperar la confianza en las instituciones.
ENLACE: Sonora se consolida como segundo estado con más desapariciones en México











