MINERIA EN LINEA
Southern Copper obtuvo los permisos ambientales para El Pilar. Después de años de espera regulatoria, la filial de Grupo México tiene ahora la luz verde que necesitaba para mover maquinaria en Sonora. Los trabajos preliminares arrancan en septiembre de 2026.
El permiso que desatascó el proyecto más esperado de Sonora
El Pilar no es un proyecto menor en el portafolio de Southern Copper: es el siguiente paso lógico después de Buenavista del Cobre en la consolidación cuprífera del norte de Sonora. Con 317 millones de toneladas en reservas probadas y probables de óxidos de cobre, una ley promedio de 0.249% y una vida de mina estimada en 18 años, el yacimiento representa una extensión natural del corredor minero que la empresa ya opera a 45 kilómetros de distancia, en las inmediaciones de Cananea.
La autorización ambiental despeja el camino para que entre septiembre y diciembre de 2026 se ejecuten las obras de preparación del sitio: líneas de transmisión, ductos de agua, vías de acceso y campamentos para trabajadores. La construcción formal del proyecto está programada para el primer trimestre de 2027, con producción inicial proyectada para el segundo semestre de 2029. Una inversión de capital de 551 millones de dólares — 77.7% por encima de la estimación original de 310 millones de dólares que la empresa reportó en su informe del cuarto trimestre de 2024 — financiará una operación a cielo abierto con tecnología de extracción por solventes y electroobtención (SX-EW) con capacidad para producir 36,000 toneladas anuales de cátodos de cobre.
Ese salto en el CAPEX no es un detalle menor. Refleja el encarecimiento generalizado de los proyectos de infraestructura minera en México: insumos, mano de obra especializada, logística y —como se verá más adelante— energía. Un proyecto que en los números de 2024 costaba 310 millones de dólares hoy requiere 241 millones adicionales para materializarse. La ecuación económica sigue siendo favorable con el cobre por encima de los 4.50 dólares por libra, pero el margen de error se reduce.
La energía: el cuello de botella que el permiso no resuelve
La aprobación ambiental es condición necesaria, pero no suficiente. Southern Copper dejó explícito en su comunicación que el avance de su portafolio mexicano está condicionado a decisiones federales sobre interconexiones eléctricas. Y aquí el argumento técnico se convierte en argumento político: bajo la Constitución mexicana, la transmisión eléctrica es responsabilidad exclusiva del Estado a través de la CFE.
El caso más ilustrativo es El Arco, en Baja California. Ese yacimiento tiene reservas de más de 1,230 millones de toneladas de sulfuros con ley promedio de 0.40%, más 141 millones de toneladas de material lixiviable — uno de los depósitos de cobre más grandes de México en términos de masa. Pero el proyecto no puede avanzar sin que el gobierno federal interconecte la península de Baja California con la red nacional. No hay permiso ambiental, no hay CAPEX comprometido, no hay cronograma que valga si la CFE no tiende la línea. Southern Copper lleva años esperando esa decisión.
El Pilar, a diferencia de El Arco, opera en territorio continental conectado a la red y con infraestructura preexistente cerca. Eso lo convierte en el proyecto más ejecutable del portafolio mexicano en el corto plazo, y explica por qué es el primero en recibir la autorización y en tener fechas concretas. Pero incluso El Pilar depende de la construcción de sus propias líneas de transmisión como parte de las obras preliminares — una inversión de infraestructura que Southern Copper asume directamente porque no puede esperar a que el Estado la resuelva.
Sonora concentra la apuesta: 10,200 millones de dólares sobre la mesa
El Pilar se inscribe en un contexto más amplio. Southern Copper mantiene conversaciones activas con la administración Sheinbaum para ejecutar 10,200 millones de dólares en inversiones en México. El portafolio incluye también los proyectos Angangueo y Chalchihuites, además de la modernización del Complejo Metalúrgico de Empalme. Son proyectos en distintas etapas de maduración, con distintos perfiles de riesgo regulatorio y distintos cuellos de botella.
El avance de El Pilar es una señal importante en esa negociación: la empresa demuestra capacidad de ejecución, el gobierno demuestra voluntad de procesar permisos. Como reportó Minería en Línea, Grupo México registró una utilidad neta de 1,190 millones de dólares en el primer trimestre de 2025, un crecimiento del 79% impulsado por el precio del cobre por encima de 4.70 dólares por libra. Con esa caja disponible, la empresa tiene músculo financiero para acelerar si las condiciones regulatorias lo permiten.
Los resultados del segundo trimestre de 2026 confirman que esa capacidad financiera no ha mermado. Southern Copper registró ventas netas récord de 4,289 millones de dólares en 2Q26, un incremento del 40.6% respecto al mismo trimestre del año anterior. La utilidad neta alcanzó un máximo histórico de 1,670 millones de dólares, 71.6% por encima de los 973.4 millones de dólares de 2Q25. El EBITDA ajustado llegó a 2,850 millones de dólares con un margen del 66.6%. El flujo de caja operativo neto de los primeros seis meses de 2026 creció 116.9% hasta 3,680 millones de dólares.
Esos números tienen un contexto: el precio del cobre en LME subió 39.8% año contra año, el molibdeno repuntó 43.1% y la plata se disparó 118.6%. Los byproducts redujeron el costo operativo de cobre a apenas 0.05 dólares por libra en 2Q26, frente a 0.63 dólares por libra un año antes — una reducción del 93% que convierte a Southern Copper en uno de los productores de cobre con menor costo cash del mundo en este momento. El capex del trimestre sumó 422.8 millones de dólares, 79.4% más que en 2Q25, señal de que la empresa está acelerando inversiones mientras el ciclo de precios lo permite.
CAMIMEX identifica a El Pilar como activo estratégico para la transición energética
La cámara minera colocó a El Pilar entre los proyectos de cobre más estratégicos del país en su lista 2025, en el marco de los objetivos de minerales críticos y transición energética. El contexto no es menor: la demanda global de cobre para infraestructura de energías renovables, vehículos eléctricos y redes de transmisión seguirá presionando al alza durante la próxima década, y México — con 10mo lugar en producción mundial de cobre — tiene capacidad para capturar una porción significativa de ese crecimiento.
El portafolio de proyectos que CAMIMEX identifica como prioritarios incluye también a Torex Gold con la expansión Media Luna en Guerrero, la coinversión de Agnico Eagle y Teck en San Nicolás (Zacatecas) con una inversión de 1,100 millones de dólares actualmente en estudios de factibilidad, GoGold con Los Ricos Sur y Norte en Jalisco, y Oroco Resource avanzando Santo Tomás en Sinaloa. Son proyectos que en conjunto representan decenas de miles de millones de dólares en inversión potencial, empleos directos e indirectos, y regalías para estados y municipios.
La capacidad de México para concretar ese pipeline depende en buena medida de lo que ocurra con El Pilar. No porque sea el proyecto más grande, sino porque es el que primero llega a la línea de salida. Si Southern Copper logra iniciar construcción en 1Q27 y producir en 2H29 con el cronograma comprometido, manda una señal al mercado que ningún documento de política minera puede replicar: que los permisos se procesan, que los tiempos se cumplen y que México es un destino de inversión predecible.
El dato que mide todo: 300 empleos permanentes y 36,000 toneladas al año
El Pilar generará 450 empleos directos durante la construcción y 300 en la fase operativa. Son números modestos frente a la escala de Buenavista del Cobre, pero no es ahí donde reside el valor estratégico del proyecto. La relevancia de El Pilar está en su función como primer eslabón de una cadena de inversiones que Southern Copper tiene pendiente en México: si este proyecto avanza en tiempo y forma, el argumento para acelerar El Arco, Angangueo y el resto del portafolio se vuelve mucho más sólido frente al gobierno federal.
La producción de 36,000 toneladas anuales de cátodos de cobre representa aproximadamente un 8% adicional sobre la producción actual del Complejo Minero Buenavista — que produce alrededor de 430,000 toneladas de cobre al año entre todas sus operaciones — y refuerza la posición de Sonora como el corazón cuprífero de México. Con cobre cotizando por encima de los 4.50 dólares por libra, cada tonelada producida genera retornos que hace cinco años habrían sido difíciles de modelar en cualquier análisis de factibilidad.
El permiso ambiental está firmado. La maquinaria entra en septiembre. El cronograma dice 2029. Lo que ocurra entre hoy y esa fecha dirá más sobre la madurez del marco regulatorio mexicano que cualquier declaración de política industrial.
ENLACE: Southern Copper obtiene permisos ambientales para El Pilar en Sonora











