Por siete horas, la movilización detuvo el tráfico en una de las calles más concurridas de la ciudad, hasta que se levantó tras una reunión entre el magisterio, el personal del hospital y el gobernador Alfonso Durazo con algunos miembros de su gabinete.
Alberto Duarte / PROCESO
HERMOSILLO, Son., (apro) .- La falta de aire acondicionado en múltiples áreas del hospital Fernando Ocaranza, del ISSSTE, el drenaje colapsado y una larga fila de cirugías y citas médicas pendientes llevaron este lunes 15 de junio a un bloqueo de la vialidad que pasa frente al nosocomio.
Por siete horas, la movilización detuvo el tráfico en el bulevar Morelos, una de las calles más concurridas de la ciudad, hasta que se levantó tras una reunión entre el magisterio, el personal del hospital y el gobernador Alfonso Durazo con algunos miembros de su gabinete.
“Fue una reunión realmente muy productiva, de carácter técnico. Vimos primero la manera de avanzar en la funcionalidad progresiva de estas instalaciones que están francamente muy deterioradas.
“También buscar en coordinación con el IMSS y el IMSS-Bienestar darnos capacidad para atender todos los rezagos que presenta esta instalación, que son alrededor de cuarenta pacientes”, dijo el morenista, aunque los maestros precisaron que se trata de 40 pacientes si se cuenta únicamente a familiares de quienes estuvieron en la protesta.
La urgencia de la medida y del pliego petitorio, además de las temperaturas que en Hermosillo ascienden a los 40 grados centígrados y ponen en riesgo la integridad de pacientes y trabajadores, la expresó una de las trabajadoras del almacén de medicinas.
Dijo que esa es una de las áreas del hospital que desde hace más de una semana cuentan sin aire acondicionado, a pesar de que muchos de los medicamentos requieren mantenerse por debajo de los 30 grados.
Durante toda la jornada el gran ausente fue Martí Batres, director general del ISSSTE: su equipo comunicó esta mañana que una representación acudiría a Hermosillo para participar en la reunión, pero no fue así.
Esto lo resumió Ramsés Valenzuela, uno de los líderes del movimiento magisterial en el estado: “Nos dejó plantados, y al gobernador”, dijo.
Ante lo último, el gobernador de Sonora optó por recurrir al IMSS y al IMSS-Bienestar, según dijo, para solventar la falta de capacidad actual del Fernando Ocaranza y, en caso de que sea necesario, aunque no deseable, se subrogará la atención de urgencia de los pacientes que se encuentran en espera.
A la par, se realizarán mesas cada 15 días para tratar estos asuntos y para trabajar en las gestiones para el nuevo hospital del ISSSTE, prometido por las autoridades federales desde hace siete años, según reclama el magisterio.











