Nora Cabrera, directora de Nuestro Futuro AC, alertó sobre los peligros ambientales de la construcción de plantas de gas en Sonora.
ASTILLERO INFORMA
La pretensión de instalar plantas de gas en Puerto Libertad y Guaymas convertiría al Golfo de California en una “zona de sacrificio“, indicó la abogada Nora Cabrera.
En una entrevista para Astillero Informa, sostuvo que su operación impactaría irreversiblemente ecosistemas críticos como el que se encuentra, precisamente, en el Golfo de California.
La apuesta de estos proyectos es traer gas licuado de la cuenca pérmica de Texas, pasarlo por México y enviarlo al mercado asiático.
“Básicamente, convertir a México en el lugar de paso de un gas que es altamente contaminante, tóxico y que además impacta de forma irreversible ecosistemas tan críticos como el del Golfo de California“.
También describió el proceso por el que dicho gas llegaría a nuestro país.
“Tienen que licuar todo este gas proveniente de Texas, lo traerían a través de nuevos gasoductos que tendrían que construir en Chihuahua y Sonora, subirlo a grandes buques metaneros y transitar todas las aguas del Golfo de California. Esa es la gravedad del tema”.
Además, la vigencia de estas plantas es de entre 15 y 20 años, posteriormente se detendría el envío de gas a Asia, pero México se quedaría con los daños irreparables, advirtió.
“Es infraestructura que tiene una viabilidad entre 10 y 15 años. Después de esos 15 o 20 años, ese gas ya no lo va a necesitar el mercado asiático y en México nos vamos a quedar con esas zonas de sacrificio ya gestadas”.
Por otro lado, el trabajo de estas centrales de producción de gas no resolvería la dependencia de México en materia de este recurso porque sus productos son destinados a la exportación, comentó.
“Estas plantas son exclusivamente para exportar el gas de Texas al mercado asiático“.
Es por esto que hizo un llamado a las autoridades ambientales y energéticas para que impidan los daños ambientales que estos proyectos energéticos ocasionarían.
“Es alarmante, urgente y muy relevante que las autoridades ambientales y energéticas tomen las medidas adecuadas para no convertir en una zona de sacrificio el Golfo de California.”









