Sheinbaum confirma que el proyecto Saguaro Energía fue aprobado en la administración de AMLO y anuncia una revisión ambiental para evaluar riesgos ecológicos en el Golfo de California.
PETROLEO Y ENERGIA
El proyecto de la planta gasera Saguaro Energía, ubicado en el Golfo de California, fue aprobado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, confirmó Claudia Sheinbaum, quien además anunció una revisión ambiental adicional para evaluar sus posibles impactos.
Antecedentes y aprobación inicial del proyecto
Claudia Sheinbaum explicó que el proyecto Saguaro ya contaba con la aprobación ambiental y la consulta pública correspondiente cuando su administración tomó posesión. «Ese proyecto ya estaba aprobado, ya se había hecho la consulta, o sea, es algo que nosotros recibimos aprobado», afirmó la mandataria, deslindándose de la responsabilidad de la autorización original.
Revisión ambiental en curso
La presidenta detalló que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría del Medio Ambiente (SEA) están realizando una segunda valoración para determinar los impactos reales del proyecto sobre el ecosistema marino, especialmente en especies como la vaquita marina, la totoaba y las ballenas.
Sheinbaum señaló que esta revisión busca conocer con precisión «los impactos ambientales que pueda tener» la planta, considerando aspectos como la cantidad de barcos que operarán, sus rutas y los efectos acumulados en la zona.
Compromiso con la ley y la protección ambiental
Frente a las preocupaciones de colectivos ambientales y la incertidumbre sobre posibles daños ecológicos, la mandataria aseguró que se cumplirá con lo que establece la ley, incluyendo la posibilidad de realizar una nueva consulta pública si así se determina.
Sheinbaum enfatizó que no se trata de rechazar proyectos de forma automática, sino de evaluar «sus beneficios y sus no beneficios en función de una visión integral y de los impactos ambientales que realmente puedan provocar, y no los que se dicen que van a provocar, sino bajo una evaluación científica».
Con este enfoque, la administración busca equilibrar el desarrollo energético con la conservación de zonas protegidas, asegurando que las decisiones se basen en estudios rigurosos y en el respeto a la biodiversidad.
ENLACE: Sheinbaum confirma aprobación ambiental del proyecto Saguaro








