La capital sonorense ratifica su compromiso ambiental al obtener nuevamente el reconocimiento de la FAO y Arbor Day Foundation. En el marco del Día Internacional de la Mujer, el alcalde Antonio Astiazarán encabezó la plantación de guayacanes en el Parque Madero, simbolizando la resiliencia local.
HERMOSILLO, SONORA. – Por segundo año consecutivo, Hermosillo ha sido integrada al selecto grupo de las Tree Cities of the World, distinción otorgada por la Arbor Day Foundation y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El anuncio fue realizado por el presidente municipal, Antonio Astiazarán, quien destacó que este logro no es solo un trámite administrativo, sino una validación internacional de las políticas de arbolado urbano y la participación ciudadana en la capital.
“Recibimos este reconocimiento que tiene mucho significado para nosotros. La primera vez fue en 2024 y hoy anunciamos con orgullo que hemos sido ratificados. Estamos muy contentos de lograrlo nuevamente”, expresó el alcalde.
Un pulmón que crece con identidad
Acompañado por su esposa, Patricia Ruibal Zaragoza, y directivos de Servicios Públicos y Parques y Jardines, el munícipe encabezó una jornada de reforestación en el emblemático Parque Madero.
La actividad tuvo un doble propósito: celebrar la ratificación internacional y conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Para ello, se eligieron ocho guayacanes, una especie nativa que destaca por su resistencia al clima árido y su floración morada.
Amparo Fontanot Ochoa, directora de Parques y Jardines, explicó la elección de esta especie:
Resiliencia: Al igual que los hermosillenses, el guayacán prospera en condiciones extremas.
Simbolismo: Sus flores moradas remiten a la lucha histórica de las mujeres.
Conservación: Es una especie protegida y en peligro de extinción que se reproduce activamente en el Vivero Municipal.
Compromiso que supera metas
La ratificación como Tree City responde a que la ciudad no solo cumple con los estándares internacionales de gestión forestal, sino que los supera mediante programas de donación, producción de especies nativas y el trabajo coordinado con colectivos como Caminantes por la Conservación del Desierto y la academia (UES y UNISON).
Con esta certificación, Hermosillo se posiciona como una ciudad que apuesta por la sostenibilidad y la recuperación de su ecosistema frente a los retos del cambio climático.