El equipo encabezado por José Ortiz incluye voces de la hermana del político sonorense, el ex presidente Carlos Salinas y familiares de Aburto, además de archivos desclasificados
Previo al 32 aniversario del magnicidio, el caso vuelve a ocupar la atención pública con el estreno de Los asesinos de Colosio, la serie documental de HBO Max que revisita el asesinato de 1994 en Lomas Taurinas a partir del acceso a expedientes desclasificados y de testimonios que, hasta ahora, habían permanecido fuera de cuadro, abriendo nuevas lecturas de uno de los episodios que aún resuenan en la historia reciente del país.
Lejos de repetir la narrativa oficial, la serie dirigida por José Ortiz apuesta por reconstruir el caso desde múltiples voces, algunas de ellas inéditas. “Todavía había muchas personas a las que no se les había escuchado suficiente o no se les había escuchado”, explicó el realizador. Entre esos testimonios destacan el del expresidente Carlos Salinas de Gortari, así como de familiares de Mario Aburto, periodistas y políticos. Entre esos testimonios destacan el del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, así como los de los familiares de Mario Aburto, periodistas y políticos.Ortiz subrayó que el valor de estas voces radica en el matiz que aportan a una historia ampliamente revisitada, porque “cada una de esas voces hace que el público tenga un poquito más de información y más matices en la historia”.

El acceso a la familia de Aburto permite una dimensión inédita, “era fundamental contar con su propio testimonio para entender la historia y cómo se vivió”, dijo.“Saber cómo ellos habían vivido estos años, el día del atentado y lo demás, nos parecía que enriquecía el relato, al igual que forenses, gente del Estado Mayor Presidencial que estuvieron allí; la hermana de Colosio a lo mejor tampoco se había escuchado tanto y nos podía hacer un perfil diferente de lo que era el candidato, menos político. Al final cada una de esas voces nos permite empatizar con la historia”, aseguró.
Archivos desclasificados
Uno de los pilares de la serie es el trabajo con archivos desclasificados, un recurso que, según el director, no había sido explorado a profundidad en producciones anteriores: “No había un tratamiento más profundo de acceso a archivos, de mostrar esas declaraciones”, dijo sobre el material que incluye testimonios presenciales del día del atentado, lo que aporta un nuevo nivel de detalle a la reconstrucción de los hechos.“Laura Sánchez es la periodista que desclasifica el expediente e hizo un trabajo con nosotros muy importante, nos ayudó muchísimo. A nosotros nos parecía importante ese expediente, porque al final, ahí están las declaraciones de personas ,algunas fallecidas, otras no, que estuvieron allí y que aportan un valor añadido”, explicó el realizador sobre el trabajo en conjunto con ella y otros periodistas.“Por poner un ejemplo, sobre García Luna siempre se han hecho muchas piezas y se ha hablado de que si estuvo o no estuvo allí, pero ¿quiénes lo dicen? Entonces, ese acceso a esas declaraciones, a la gente que habla, a la gente que estaba aquel día es lo que te permite aportar ese plus a la historia”, agregó Ortiz sobre los archivos y los testimonios que se buscaron a partir de ellos.

El propio proceso de conseguir ciertas entrevistas clave para la serie, como la de Salinas de Gortari, implicó grandes retos.“No fue sencillo, pero una vez que contactamos con él, pudimos preguntar todo lo que quisimos”, explicó Ortiz, quien reconoce que el respaldo de la plataforma y la trayectoria periodística del equipo fueron determinantes para concretar el encuentro.
Revisitar la historia
Desde la visión de Cecilia Abraham, Unscripted Director Latin America & US Hispanic de Warner Bros. Discovery, el proyecto responde a una necesidad más amplia: revisitar la historia reciente desde nuevas perspectivas, “nos gusta animarnos a contar historias que otros no se animan”. Y añadió que el objetivo es abrir el debate, “tener acceso para contarlo desde sus protagonistas, para que después la gente saque sus conclusiones”.

La ejecutiva también enfatizó que aunque se trata de un caso profundamente mexicano, su resonancia es regional.“La situación de magnicidio dando vueltas en la justicia es una realidad de toda Latinoamérica”, en ese sentido, Los asesinos de Colosiono pretende cerrar el caso, sino ampliarlo: “No concluimos nada, mostramos toda esa información y pequeños detalles que antes no se habían tratado”, aseguró.
Así, la serie se posiciona como un ejercicio documental que, más que ofrecer respuestas definitivas, busca enriquecer la comprensión de uno de los episodios más complejos de la historia reciente de México, a partir de nuevas evidencias, voces y miradas que, hasta ahora, habían permanecido fuera del encuadre. Los asesinos de Colosio consta de tres episodios titulados: “El condenado”, “El autor intelectual” y “El segundo tirador”.








