En un esfuerzo coordinado con el Gobierno de Claudia Sheinbaum, Sonora reduce la pobreza laboral al 24.44%, la cifra más baja en 15 años. Paulina Ocaña, jefa de la Oficina del Ejecutivo, confirmó que estos resultados, superiores al promedio nacional, se integrarán al Plan Estatal de Desarrollo.
HERMOSILLO, SONORA. – En un movimiento que redefine el panorama económico de la entidad, el gobernador Alfonso Durazo Montaño ha consolidado una reducción histórica en la pobreza laboral en Sonora. Según datos oficiales integrados en la reciente actualización del Plan Estatal de Desarrollo, el estado alcanzó un nivel de 24.44% en este indicador, la cifra más baja registrada en los últimos 15 años.
Este avance coloca a Sonora significativamente por debajo de la media nacional, que actualmente se sitúa en un 33.9%. La pobreza laboral mide la capacidad de un trabajador para cubrir las necesidades básicas de su familia con su salario; una disminución en este rubro refleja una mejora directa en el poder adquisitivo y la calidad de vida de los sonorenses.
Planeación Estratégica y Alineación Federal
Paulina Ocaña, jefa de la Oficina del Ejecutivo Estatal, señaló que estos indicadores no son obra de la casualidad, sino de una alineación estricta con la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Estos resultados muestran una planeación orientada hacia acciones efectivas. Estamos vinculando el éxito económico con la actualización del Plan Estatal de Desarrollo para asegurar que el crecimiento tenga un impacto social sostenido”, explicó la funcionaria.
Los pilares del éxito en Sonora
El reporte destaca que la posición privilegiada de la entidad frente al promedio nacional se debe a tres factores clave impulsados por la administración actual:
- Atracción de inversiones: Capitalización de la posición geográfica y estabilidad del estado.
- Generación de empleos formales: Reducción de la brecha de informalidad.
- Fortalecimiento del mercado interno: Políticas de mejora salarial en sintonía con la estrategia federal.
Con esta ruta, el Gobierno de Sonora busca que el modelo de desarrollo no solo se refleje en macroeconomía, sino en “bienestar duradero” para las familias, consolidando un crecimiento incluyente que se ha convertido en el eje central de la política pública del estado para el cierre de la década.











