Ante la serie de pronósticos que advierten de una posible recesión de la economía mexicana para el año 2025, el gobierno de Claudia Sheinbaum aceleró la construcción de grandes obras públicas y la aplicación del gasto federal, con el fin activar la economía y evitar que ocurra.
Unos de los informes que advierten de la recesión es un estudio de la Reserva Federal de Dallas, Texas, una entidad que forma parte de la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos, que es un organismo de mayor importancia en materia financiera en el mundo.
El estudio analiza los diversos factores que causaron la baja en la actividad de la economía mexicana en 2024, cuya dinámica puede llevar a una recesión en 2025.
“El Producto Interno Bruto de México creció tan solo un 0.9% interanual en el cuarto trimestre de 2024, tras expandirse un 2.4% en 2023 y un 4.6% en 2022”, dice el informe.
Explica que la baja se debió “principalmente debido a una menor inversión, una desaceleración del consumo y una contracción del sector energético”, y que “el comercio creció ligeramente y el crecimiento del empleo fue moderado”.
Agrega que “la mayor caída se registró en la inversión en construcción no residencial, mientras que las compras de maquinaria y equipo importados también se desaceleraron notablemente debido a la continua depreciación del peso mexicano frente al dólar. Además, el consumo se vio afectado por el lento crecimiento de las remesas, las altas tasas de interés y el estancamiento del empleo”.
Sin embargo, apunta que fueron las “exportaciones netas”, las que “impulsaron el crecimiento en 2024 tras haberlo frenado en los dos años anteriores”.
El análisis de la FED de Dallas ofrece un cuadro completo del comportamiento de la economía. Señala también que en “fue el sector servicios el que más se expandió” en 2024, seguido del crecimiento de la manufactura y del sector agrícola. Empero, apunta que este último se vio afectado por la sequía del año pasado.
Sobre el sector industrial, dice “la industria manufacturera mexicana se desaceleró en 2024” debido a una caída de la producción manufacturera norteamericana que cayó al 0.1 por ciento, sector con el que la industria mexicana está fuertemente interrelacionada por lo que una caída allá le impacta de inmediato.
Asimismo, “la extracción minera y petrolera contribuyó negativamente al crecimiento el año pasado. Tras un aumento constante desde mediados de c2020 hasta principios de 2023”, en tanto que “la producción petrolera ha estado disminuyendo de forma constante y se situó en 1,6 millones de barriles diarios en enero, cerca de niveles históricamente bajos”.
Además, el precio internacional del petróleo ha caído en lo que va del año por debajo del nivel contemplado en el presupuesto de egresos del gobierno federal de 57.8 dólares por barril.
Sobre ese punto, la presidenta Claudia Sheinbaum, aclaró que no tendrá un impacto en el presupuesto público ya que el gobierno contrató un seguro que garantiza que, en caso de baja, #México recibirá el precio contratado.
Al mismo tiempo, el gobierno está acelerando los planes de inversión pública contemplados en el Plan México, entre ellos, la construcción de dos ferrocarriles: el de México-Pachuca y el México-Querétaro, los que ya iniciaron hace unos días.
Sin embargo, existe preocupación en el gobierno sobre el comportamiento de la economía, sobre todo, en un entorno económico internacional a la baja.
En X: @hector_apolinar







