El avance demócrata representa un revés para Donald Trump, quien podría enfrentará mayores obstáculos legislativos durante los dos últimos años de su segundo mandato.
Karla Alva / La Silla Rota
El consejo editorial de The Wall Street Journal señaló al presidente Donald Trump como el principal responsable de la derrota electoral del Partido Republicano en las elecciones del martes celebradas en Estados Unidso, cuyos resultados favorecieron a los demócratas y abrieron la posibilidad de que recuperen el control de ambas cámaras del Congreso.
En un artículo publicado este miércoles, el Wall Street Journa calificó los resultados como algo más que una derrota habitual de mitad de mandato y advirtió que la pérdida de escaños en el Senado, gubernaturas y legislaturas estatales tendrá consecuencias políticas durante los próximos años.
El medio sostuvo que la gestión de Trump durante su segundo periodo presidencial ha debilitado la coalición electoral que lo llevó a la Casa Blanca en 2024. Entre los factores que habrían contribuido al descontento ciudadano mencionó la guerra contra Irán, los aranceles comerciales, el aumento del costo de vida y la caída en los índices de aprobación presidencial.
Asimismo, señaló que las políticas comerciales del republicano afectaron a sectores productivos y provocaron aumentos de precios, con repercusiones electorales en estados como Iowa, Kansas, Michigan, Maine y Texas.
De acuerdo con las proyecciones de Decision Desk HQ citadas en el artículo, los demócratas obtendrían 256 escaños en la Cámara de Representantes y 55 en el Senado, frente a los 214 y 45 que actualmente mantienen, respectivamente.
El consejo editorial también consideró que ni el obstruccionismo legislativo en el Senado ni la falta de avances de la iniciativa para exigir pruebas de ciudadanía a los votantes habrían evitado el resultado electoral.
Por su parte, Trump reaccionó a las derrotas responsabilizando a medios de comunicación y a algunos candidatos republicanos, a quienes calificó como “republicanos solo de nombre”.
El avance demócrata representa un revés para el mandatario, quien podría enfrentar mayores obstáculos legislativos durante los dos últimos años de su segundo mandato.
Trump se desmarca del revés
Trump intentó desmarcarse de la derrota con un mensaje en su plataforma Truth Social en el que atribuyó el revés republicano a que su nombre no figuraba en la papeleta y llegó a afear a Abbott, uno de sus principales aliados, por alejarse de él.
“No me presenté a las elecciones y, de haberlo hecho, ¡habríamos ganado por una aplastante mayoría! Gracias por su atención a este asunto”, escribió.
Sin embargo, Trump se volcó en primera persona durante toda la campaña, con mítines casi diarios, y contribuyó a convertir las elecciones en un referéndum sobre su figura: llegó a pedir a sus bases que acudieran a las urnas pensando en él.
Su impopularidad acabó siendo un lastre para los republicanos, golpeados por el malestar ante la inflación, el encarecimiento de la gasolina derivado de la guerra de Irán, el impacto de los aranceles y su cuestionada política migratoria.






