En medio de las elecciones intermedias que se celebran este 3 de noviembre en EU, el Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM señaló que los demócratas ganen una o las dos cámaras del Congreso no significa que Trump pierda las herramientas con las que ha presionado comercialmente a sus socios, o que se le vaya a detener.
Camila Ayala
CIUDAD DE MÉXICO (apro) .- Ni siquiera que los demócratas le arrebaten a Donald Trump el control del Congreso de Estados Unidos le garantiza un respiro para México, por el contrario, el republicano podría endurecer su política proteccionista durante 2027 y mantener en la incertidumbre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), coincidieron centros de análisis.
En medio de las elecciones intermedias que se celebran este 3 de noviembre en Estados Unidos, el Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM señaló que los demócratas ganen una o las dos cámaras del Congreso no significa que Trump pierda las herramientas con las que ha presionado comercialmente a sus socios, o que se le vaya a detener.
De acuerdo con el análisis del LACEN, lejos de moderar su política económica, en 2027, como efecto dominó, “fortalecerá su nacionalismo económico y el patriotismo comercial”.
“A través de sus leyes Trump defenderá el interés de su seguridad comercial el abastecimiento doméstico a las cadenas productivas en sectores estratégicos a fin de garantizar la prosperidad y la seguridad nacional de Estados Unidos y reducir la vulnerabilidad frente a suministros externos”, se lee en el documento de análisis de la máxima casa de estudios.
De hecho, el LACEN prevé que, si los legisladores demócratas intentan frenar las políticas del republicano, éste recurra a diferentes formas de veto presidencial.
La plataforma de análisis de Integralia también coincide que una victoria demócrata no necesariamente representaría un mejor escenario para el país. Incluso, mientras más obstáculos encuentre Trump dentro de Estados Unidos, mayor podría ser su interés por concentrarse en la política exterior.
Las elecciones intermedias van a modificar los contrapesos a Trump, pero no necesariamente reducir las presiones sobre México. Una mayoría demócrata en una o ambas cámaras aumentaría las investigaciones y la fiscalización sobre el Ejecutivo, intensificando la confrontación política interna”, prevé.
Incluso, el republicano podría buscar en la política exterior una vía para construir su legado presidencial y en ese escenario, México volvería a quedar en el centro de las exigencias estadounidenses.
Con ello, “el combate al narcotráfico y al crimen organizado, que goza de mayor consenso bipartidista que otros asuntos internacionales, podría adquirir mayor protagonismo y traducirse en nuevas exigencias hacia México. Por otra parte, derrotas republicanas en estados afectados por los aranceles podrían aumentar las presiones para moderar algunas medidas comerciales”.
El T-MEC seguirá en el aire
Para Integralia, independientemente de que los demócratas ganen o no el Congreso estadounidense, las negociaciones del T-MEC continuarán bajo la incertidumbre que se abrió desde julio pasado, cuando Estados Unidos rechazó extender el acuerdo comercial por otros 16 años.
“El T-MEC seguirá vigente, pero la incertidumbre sobre sus condiciones se prolongará. La negativa de Estados Unidos a extender su vigencia por otros 16 años en julio de 2026 abrió un periodo de revisiones anuales. Aunque el tratado mantiene su vigencia bajo las disposiciones actuales, persisten desacuerdos sobre reglas de origen, insumos extrarregionales y participación china en las cadenas de suministro. Las negociaciones seguirán su propia dinámica, independientemente del resultado de las elecciones”, sostiene.
Entre los asuntos pendientes están las reglas de origen, que determinan qué porcentaje de un producto debe fabricarse dentro de América del Norte para recibir los beneficios del tratado; el uso de insumos procedentes de países ajenos a la región y, particularmente, la participación de China en las cadenas de suministro.
Las leyes con las que Trump puede presionar
De acuerdo con el LACEN, el mandatario estadounidense cuenta con diferentes instrumentos jurídicos que podría utilizar para proteger su industria y restringir la entrada de mercancías extranjeras, incluso si los demócratas consiguen el control del Congreso.
Una de esas herramientas es la Buy American Act, promulgada en 1933 y que el análisis del LACEN también relaciona con 2010, la cual permite privilegiar la compra de productos fabricados en Estados Unidos frente a los extranjeros en determinadas adquisiciones del gobierno federal.
Otra de las herramientas señaladas por el LACEN es la Ley de Seguridad Nacional de 1947. Sin embargo, ésta no establece por sí misma una facultad general para imponer aranceles, sino que forma parte del marco jurídico de seguridad y defensa de Estados Unidos.
En materia de restricciones comerciales, una de las disposiciones relevantes es la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, enmendada, que permite al presidente ajustar las importaciones de determinados productos cuando se determina, mediante una investigación, que su entrada al país amenaza con perjudicar la seguridad nacional estadounidense.






