La nominación de la Senadora Lorenia Valles Sampedro como coordinadora estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación en Sonora no significa que Morena y Aliados, haya resuelto automáticamente la sucesión del gobernador Alfonso Durazo.
Morena: nominación definida, pero la cohesión interna está todavía por conseguirse. La reunión anunciada por Lorenia Valles con los cinco aspirantes restantes, y el Gobernador Alfonso Durazo, para el 2 de octubre, ¿fallida? confirma que la etapa posterior a la selección no ha concluido, quedando pendientes la distribución de posiciones y reconstrucción de la confianza interna.
La ventaja estratégica de Antonio Astiazarán. Su principal activo no es solamente ser el más exitoso alcalde de Hermosillo, sino la posibilidad de integrar un frente amplio que respalde su nominación.
El bloque histórico emergente. – Aún y cuando Toño Astiazaran no ha sido formalmente postulado por la oposición, no significa que carezca de una posición HEGEMONICA bien definida, lo anterior habida cuenta de que los partidos de una eventual coalición; PAN-PRI-PRD-PS, y hasta MC, han anunciado que lo respaldan.
En este tenor se encuentran los grupos de los ex gobernadores; Manlio Fabio Beltrones, López Nogales, Eduardo Bours, Guillermo padres, y Claudia Pavlovich; si, TODOS Ellos COINCIDEN en que Toño Astiazaran debe ser su abanderado. El ulterior reparto de las posiciones, Diputaciones y Alcaldías, se decidirá con base a la competitividad de los aspirantes.
UNA OLA QUE SE DISUELVE. – En el caso de Morena, es obvio que, no hubo, entre los aspirantes, concertación en CDMX, que fue donde se decidió la nominación, por lo tanto, menos la habrá en Hermosillo, de ahí que es más que evidente que la Coordinadora de la 4 T, Lorenia Valles, no ganó el control, no tiene el dominio, en una palabra, no es hegemónica en su Partido, tampoco lo es el Gobernador Alfonso Durazo, menos la Presidenta Claudia Sheinbaum.
HAY UNA DIASPORA EN MORENA SONORA. Es un hecho notorio la CONTUMACIA de los seguidores de Javier Lamarque y de Celida López.
NO SE OBSERVA EN MORENA EL ENTUSIASMO DE 2018, 2021, Y 2024. En consecuencia, la moneda de la UNIDAD en Morena, está en el aire. Y eso modifica radicalmente el escenario, la coyuntura y correlación de fuerzas optimista que tenía el partido oficial.
Por lo tanto, el enorme riesgo estratégico de Morena consiste en confundir la frágil disciplina de sus cuadros con la construcción de hegemonía social. Recorrer los 72 municipios, organizar reuniones con militantes y consolidar la estructura puede fortalecer la maquinaria electoral, pero no garantiza automáticamente una relación renovada con empresarios, profesionistas, organizaciones civiles, jóvenes y sectores ciudadanos independientes.
La aritmética electoral. Según datos del INE, en las elecciones de la gubernatura de 2021, la coalición encabezada por Morena obtuvo 496,651 votos, frente a 339,139 de la coalición opositora encabezada por el PRI, PAN y PRD. Movimiento Ciudadano registró 45,539 votos.
Estos resultados muestran que Morena parte de un antecedente electoral importante. Sin embargo, no demuestran que conservará la misma ventaja en 2027.
Tampoco basta con afirmar que, si la elección se divide en tres, la oposición se repartirá dos pequeños tercios de los votos. La aritmética no funciona así, en competencias reñidas alcanzar el 34 % de la votación es una tarea muy difícil: el resultado dependerá de las preferencias ciudadanas, la participación, la observación electoral, la transferencia de votos entre partidos, las candidaturas y la distribución territorial del apoyo ciudadano.





