La senadora con licencia del PVEM fue seleccionada para encabezar la Coordinación de Defensa de la Transformación en Nayarit, por encima de figuras de Morena como Geraldine Ponce, Héctor Santana y Pável Jarero. La decisión revela el peso adquirido por el Verde dentro de la alianza oficialista y abre interrogantes sobre la unidad interna, la sucesión del gobernador Miguel Ángel Navarro y una controversia jurídica relacionada con la nacionalidad de Bugarín que deberá resolverse antes de la elección.

La definición de Nayarit terminó siendo una de las mayores sorpresas de la jornada política de este 28 de septiembre.
Jasmín Bugarín Rodríguez, senadora con licencia y dirigente del Partido Verde Ecologista de México en Nayarit, fue seleccionada para encabezar el proyecto de la Cuarta Transformación rumbo a la gubernatura de 2027.
La decisión tiene una particularidad fundamental: Bugarín no pertenece a Morena.
Proviene del PVEM, socio electoral del partido gobernante, y participó desde junio en un proceso conjunto de Morena, Verde y Partido del Trabajo para definir la Coordinación de Defensa de la Transformación en Nayarit.
Su selección, por tanto, no representa únicamente el triunfo de una aspirante.
Representa también una negociación política de mayor alcance: en un estado actualmente gobernado por Morena, el liderazgo del proyecto sucesorio queda en manos de una dirigente del Partido Verde.
Una información atribuida a fuentes partidistas por Reforma, difundida este mismo domingo, ya señalaba que Morena había acordado ceder la posición de Nayarit al PVEM y perfilaba a Bugarín.
La pregunta ahora es qué significa esa decisión para Morena, para el Verde y, sobre todo, para los grupos que durante meses compitieron por la sucesión.
Una ganadora que muchas encuestas no anticiparon
El resultado llama particularmente la atención porque las encuestas públicas realizadas durante los meses anteriores ofrecieron escenarios profundamente contradictorios.
Una medición de TResearch levantada en agosto entre mil personas colocaba a Geraldine Ponce con 31.5% de las preferencias internas; Héctor Santana, 20.4%; Pável Jarero, 10.3%; y Jasmín Bugarín aparecía con apenas 6.5%.
El estudio utilizó una encuesta en línea con panel propio, reportó mil casos y un margen de error teórico de ±3.2 puntos porcentuales.
Otras mediciones mostraron un panorama diferente.
CE Research colocó en agosto a Héctor Santana con 33.7% y a Geraldine Ponce con 24.7%. Massive Caller había registrado previamente 35.7% para Santana, 24.3% para Ponce y 17.4% para Jarero.
Insightt, en cambio, midió específicamente cercanía con la población y en agosto registró 46% para Geraldine Ponce, mientras Santana y Bugarín aparecieron empatados con 12%.
La conclusión rigurosa no es que las encuestas “se equivocaron”.
Fueron ejercicios distintos, con metodologías, preguntas y universos diferentes, y ninguno sustituye la medición interna utilizada por los partidos.
Precisamente por ello será indispensable que la dirigencia haga públicos los resultados de su encuesta y explique los criterios utilizados para seleccionar a Bugarín. Morena había anunciado que divulgaría esas mediciones una vez terminadas las definiciones de las 17 entidades.
Hasta conocerlas, no es posible afirmar responsablemente que Bugarín haya sido la aspirante con mayor respaldo ciudadano simplemente por haber obtenido la coordinación.
¿Quién es Jasmín Bugarín?
Su carrera política comenzó mucho antes de su incorporación al Partido Verde.
Los registros oficiales del Sistema de Información Legislativa muestran que inició su trayectoria dentro del PRI. Fue representante y dirigente juvenil priista en La Yesca, consejera política nacional y posteriormente buscó la dirigencia estatal del partido. Secretaría de Gobernación
En 2014 llegó al Congreso de Nayarit como diputada local.
Un año después pasó a la Cámara de Diputados, donde permaneció de 2015 a 2018.
Tras su ruptura con el PRI se incorporó al Partido Verde y llegó nuevamente a la Cámara de Diputados en 2021. Durante esa legislatura fue secretaria de la Mesa Directiva y participó en las comisiones de Cambio Climático y Sostenibilidad, Infraestructura y Salud.
En 2024 alcanzó el Senado representando a Nayarit por mayoría relativa.
El registro oficial señala que nació el 27 de octubre de 1986, estudió la licenciatura en Derecho y pertenece al grupo parlamentario del PVEM. Secretaría de Gobernación
En junio pasado solicitó licencia al Senado para concentrarse en su proyecto político en Nayarit. El Partido Verde hizo público entonces su respaldo y destacó su experiencia legislativa y trabajo territorial.
Su trayectoria muestra, por tanto, un recorrido que ha pasado del PRI al PVEM y posteriormente a una alianza estrecha con Morena.
Ese tránsito será inevitablemente parte de la discusión política de 2027.
¿Qué propone?
Bugarín ha construido su discurso alrededor de la continuidad de la llamada Cuarta Transformación y de la preservación de la alianza entre Morena, PVEM y PT.
Al anunciar en junio su intención de participar en el proceso, afirmó que Morena y el Verde proyectaban competir juntos en 16 de las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027 y expresó su expectativa de que el PT también permaneciera dentro de la alianza.
Su experiencia legislativa ofrece además algunas pistas sobre las áreas que ha trabajado: desarrollo rural, cambio climático, sostenibilidad, infraestructura, salud, turismo y asuntos sociales aparecen en las comisiones de las que ha formado parte durante sus diferentes legislaturas.
Sin embargo, una cosa es la trayectoria legislativa y otra un programa de gobierno.
Ahora que encabeza el proyecto rumbo a 2027, Bugarín tendrá que precisar propuestas concretas para problemas estatales como seguridad, crecimiento económico, turismo, infraestructura, servicios públicos, desarrollo rural y desigualdad regional.
La coordinación le entrega una plataforma política.
Todavía deberá construir una plataforma programática.
El problema inmediato está dentro de la propia alianza
La primera tarea política de Bugarín probablemente no será enfrentar a la oposición.
Será integrar a quienes acaba de superar.
El proceso reunió seis perfiles: Geraldine Ponce, Héctor Santana, Pável Jarero, Jasmín Bugarín, Elizabeth López y Jorge Armando “Fugio” Ortiz.
Geraldine Ponce posee una estructura política construida desde Tepic.
Héctor Santana llegó desde Bahía de Banderas con niveles importantes de reconocimiento en diversas mediciones.
Pável Jarero cuenta con una larga trayectoria política dentro de la izquierda nayarita.
Y el proceso no estuvo exento de tensiones.
En julio, diputados locales de Morena presentaron una denuncia ante órganos internos del partido contra Héctor Santana y Jasmín Bugarín, acusándolos de presuntas prácticas de clientelismo, acarreo y entrega de apoyos durante el proceso. Se trató de acusaciones formuladas por legisladores que solicitaron una investigación; no constituyen por sí mismas hechos probados ni una resolución de responsabilidad contra Bugarín.
La forma en que los demás aspirantes reaccionen ahora permitirá medir si la decisión termina cerrando el proceso interno o abre una nueva etapa de disputas.
El factor Miguel Ángel Navarro
Existe además un problema político que ninguna candidatura oficialista podrá evitar: la evaluación del gobierno saliente.
Nayarit es gobernado desde 2021 por Miguel Ángel Navarro Quintero, quien llegó al poder encabezando la coalición liderada por Morena.
Las encuestas ofrecen señales mixtas.
Una medición de SRC publicada en julio registró 47.1% de intención de voto para Morena, muy por encima de PAN con 12.5%, Movimiento Ciudadano con 11.2%, PRI con 5.8%, PT con 4.2% y PVEM —medido separadamente— con 3.9%. El estudio reportó mil entrevistas telefónicas automatizadas y un margen de error de ±3.1 puntos.
Pero una encuesta de La Crónica de Hoy levantada en agosto también preguntó por la evaluación del gobierno, el rumbo del estado y los principales problemas de Nayarit, reflejando que la competencia de 2027 no puede analizarse solamente a partir de la fortaleza nacional de Morena. Ese estudio realizó 402 entrevistas telefónicas y reportó un margen de error de ±4.9 puntos.
Además, durante 2026 se han publicado investigaciones periodísticas sobre detenciones de integrantes de corporaciones policiales por presuntos vínculos criminales, un asunto que ha colocado la seguridad y la confianza en las instituciones entre los temas de debate estatal.
Para Bugarín habrá, por tanto, una cuestión estratégica inevitable:
¿representará continuidad con el gobierno de Navarro o intentará construir una identidad propia?
Su respuesta puede convertirse en uno de los ejes de la campaña.
¿Contra quién se enfrentará?
Aquí debemos mantener una distinción importante.
Todavía no existe una boleta definitiva para 2027.
PAN, PRI y Movimiento Ciudadano continúan sus respectivos procesos políticos y las alianzas pueden modificar considerablemente el escenario.
Por eso sería prematuro presentar nombres opositores como adversarios definitivos de Bugarín.
Lo que sí muestran las encuestas actuales es que Morena conserva una presencia partidista considerable en Nayarit. El estudio de SRC citado anteriormente registraba 47.1% para Morena cuando los partidos eran medidos individualmente.
Pero ese dato tampoco puede trasladarse automáticamente a Bugarín.
Existe una diferencia fundamental entre preferencia por partido y preferencia por candidato, especialmente cuando la persona seleccionada pertenece formalmente al PVEM.
Ésa será una de las grandes preguntas de 2027:
¿podrá Bugarín transferirse el respaldo electoral que Morena conserva en Nayarit?
La respuesta solamente podrá conocerse conforme se definan las candidaturas y avance la campaña.
Una controversia jurídica que debe aclararse
Hay otro asunto que no puede omitirse, pero que exige especial prudencia.
Durante septiembre apareció información según la cual Bugarín habría nacido en Estados Unidos y poseería doble nacionalidad. Al mismo tiempo, la Cámara de Diputados discutió una reforma constitucional relacionada con requisitos de nacionalidad para determinados cargos ejecutivos, incluidas las gubernaturas.
Un medio nayarita llegó a afirmar que la reforma dejaría fuera a Bugarín.
Esa conclusión no debe darse todavía por establecida.
Que una reforma haya sido aprobada en una etapa del procedimiento legislativo no significa automáticamente que esté vigente ni que pueda aplicarse de la manera planteada por una nota periodística. Deben analizarse el texto constitucional finalmente aprobado, su publicación, entrada en vigor, disposiciones transitorias y la situación jurídica individual de Bugarín.
Además, el perfil público del Sistema de Información Legislativa que consultamos identifica su entidad como Nayarit, pero no proporciona una ciudad de nacimiento. Secretaría de Gobernación
Por tanto, el asunto existe y puede adquirir importancia política y jurídica, pero no hay base suficiente en las fuentes revisadas para afirmar que Bugarín esté impedida actualmente para competir por la gubernatura.
Será necesario seguirlo.
Morena cede espacio y el Verde gana influencia
Probablemente éste sea el significado político más importante de la decisión.
Durante años el PVEM fue visto fundamentalmente como un aliado electoral de partidos mayores.
En Nayarit ocurre algo diferente.
Una dirigente formalmente perteneciente al Verde encabezará el proyecto en un estado gobernado actualmente por Morena.
Eso demuestra que la relación entre ambos partidos no funciona únicamente en una dirección.
El Verde también posee capacidad de negociación dentro de la coalición.
Y Bugarín había anticipado desde junio que el objetivo era mantener juntos a Morena y PVEM en prácticamente todas las gubernaturas de 2027.
Nayarit se convierte así en un laboratorio interesante para observar hasta dónde puede llegar esa asociación.
Coordinadora hoy; candidatura después
También aquí conviene utilizar las palabras correctamente.
Bugarín ha sido seleccionada para encabezar la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
Eso no equivale todavía al registro jurídico de su candidatura a gobernadora.
El propio proceso partidista establece que la candidatura electoral corresponde a una etapa posterior y deberá sujetarse a los procedimientos legales y partidarios aplicables. Tribuna de la Bahía
Políticamente, sin embargo, su selección la coloca en el centro del proyecto oficialista rumbo a 2027.
Y representa una decisión que pocos anticipaban con claridad.
La sorpresa apenas comienza
Jasmín Bugarín consiguió algo que hace unas semanas parecía difícil de prever a partir de varias encuestas públicas: superar un proceso en el que Geraldine Ponce y Héctor Santana aparecían repetidamente entre los nombres con mayor presencia.
Pero ganar la coordinación es solamente la primera parte.
Ahora tendrá que unificar a Morena, PVEM y PT; integrar a los grupos que apoyaron a los demás aspirantes; construir una propuesta estatal propia; decidir qué relación tendrá con el gobierno de Miguel Ángel Navarro; enfrentar el escrutinio sobre su trayectoria y aclarar cualquier controversia jurídica sobre los requisitos de elegibilidad.
Después vendrá la oposición.
Y finalmente, los electores.
La selección de Jasmín Bugarín demuestra que la sucesión de Nayarit no será simplemente una elección entre partidos.
Será también una prueba sobre la capacidad de Morena para compartir poder con sus aliados sin perder cohesión interna y la capacidad del Partido Verde para transformar una negociación de coalición en respaldo electoral propio.
El PVEM obtuvo una posición central en la sucesión.
Ahora Jasmín Bugarín tendrá que demostrar qué pretende hacer con ella.






