Sobre por qué Valles y no Javier Lamarque, conviene separar los hechos comprobables de las interpretaciones. Morena no ha publicado el resultado detallado de la encuesta, por lo que no podemos afirmar que determinados negativos fueron la causa formal de la derrota de Lamarque. Pero sí podemos identificar los factores que probablemente pesaron, a partir de encuestas públicas y del contexto político.
- El principal problema de Lamarque fue su balance de opinión . Éste es probablemente el dato más contundente.
En la medición de CE Research de junio:
• Lorenia Valles: 38.7% de opinión positiva y 16.1% negativa → balance +22.6
• Javier Lamarque: 16.1% positiva y 36.6% negativa → balance -20.5
Es decir, había una diferencia enorme en percepción pública. (Campaigns and Elections México). Y en agosto, otra medición de CE Research volvió a colocar a Valles por encima de Lamarque en la interna: 35.2% contra 20% aproximadamente, además de registrar para Lamarque 8.6 puntos negativos en el balance reportado por esa encuesta. (Transfornacion). Éste es el primer negativo objetivo: Lamarque tenía mayor conocimiento y presencia territorial, pero también una mayor carga negativa. - Cajeme podía ser fortaleza territorial y, al mismo tiempo, pasivo electoral.
Lamarque tenía un activo que Valles no posee en la misma dimensión: estructura territorial propia en Cajeme y experiencia como alcalde. Pero esa misma condición lo exponía a que los problemas de Cajeme fueran asociados directamente con su administración. Lamarque ha defendido públicamente una reducción del 55% en homicidio doloso y avances importantes en infraestructura y servicios. (El Imparcial)
Sin embargo, en una elección estatal la pregunta cambia: ¿La experiencia municipal de Cajeme es transferible al conjunto de Sonora? Ahí Lamarque tenía un problema de percepción: debía convertir su gestión municipal en una narrativa estatal convincente. - El factor seguridad era particularmente delicado. Éste merece atención especial. En las semanas previas a la definición circularon versiones y cuestionamientos sobre la situación de seguridad de Cajeme y la viabilidad de Lamarque, incluso vinculados a una operación política dentro de Morena. Dossier Político reportó que el gobernador Alfonso Durazo habría impulsado dudas sobre Lamarque en materia de seguridad. Esa información debe tratarse como una interpretación periodística y no como un hecho probado. (Dossier Político)
Lo objetivamente importante es otra cosa: Cajeme colocaba a Lamarque en el centro de la discusión sobre seguridad, mientras Valles podía presentarse como una figura estatal/nacional menos identificada con esa problemática municipal. - Lamarque tenía un problema de escalamiento: de alcalde a candidato estatal. Aquí está, en mi opinión, una de las claves estratégicas. Lamarque construyó su fortaleza desde: Cajeme → territorio → Morena histórico → base política propia. Valles podía construirla desde: Senado → estado → política nacional → Claudia Sheinbaum/Durazo → candidatura estatal.
La diferencia es importante. Para elegir gobernador, Morena no solamente necesita al personaje con mayor estructura local. Necesita un perfil capaz de representar al gobierno federal, al gobierno estatal y al partido en los 72 municipios. En ese sentido, Valles tenía una narrativa más fácilmente escalable. - Valles tenía mejores números frente a la oposición Éste probablemente fue otro factor decisivo. En la encuesta de CE Research de junio, Valles aparecía con 38% frente a 21.1% de Luis Donaldo Colosio y 21% de Antonio Astiazarán en uno de los careos publicados. (Campaigns and Elections México). Y en agosto, CE Research publicó un escenario todavía más favorable para Valles: 49.5%, contra 18.1% de Astiazarán y 9.5% de Colosio.
Pero con Lamarque el escenario se estrechaba considerablemente: Colosio: 32.4%: Lamarque: 30.7%: Astiazarán: 29.2%. Es decir, la candidatura de Lamarque convertía la elección en una contienda mucho más cerrada de tres fuerzas, según esa medición. (Transfornacion) . Eso cambia completamente el cálculo de Morena. - El factor Durazo–Valles . Aquí entramos ya en el terreno de la interpretación política. Hay información pública que muestra que Alfonso Durazo respaldaba políticamente a Lorenia Valles, mientras Lamarque era identificado con sectores cercanos a Claudia Sheinbaum. La prensa local describió precisamente esa confrontación entre los dos proyectos. (Medios OBSON)
Además, durante el proceso Durazo lanzó públicamente el mensaje: “¡Viva el tiempo de las mujeres!” La prensa local interpretó esa expresión como una señal favorable a Valles, aunque Durazo no mencionó su nombre. (SonoraPresente). Por tanto, yo lo formularía así: Valles no solamente tenía mejores indicadores de opinión; además, encajaba mejor en la arquitectura política que se fue construyendo alrededor del gobernador.
¿Cuáles fueron, entonces, los negativos de Lamarque?.
Yo los sintetizaría en seis:
Factor Lamarque Efecto político
Opinión negativa Alta en mediciones públicas Principal pasivo
Cajeme Fortaleza territorial Pero también lo hacía responsable de sus problemas
Seguridad Tema inevitablemente asociado a Cajeme Vulnerabilidad narrativa
Escalabilidad Fuerte en Cajeme, menos probado estatalmente Dificultad para ampliar la coalición
Competencia externa Careos más cerrados Mayor riesgo electoral
Equilibrio interno Proyecto propio y respaldo de otros grupos Podía generar mayor disputa interna
Y hay un séptimo elemento: la condición de mujer de Valles No como argumento de género en sí mismo, sino como criterio político de selección. Morena está utilizando la paridad y la representación de mujeres como uno de los elementos de sus definiciones de 2027. La prensa nacional ha documentado que el partido está seleccionando múltiples mujeres para las gubernaturas de 2027 y que los procesos combinan encuestas, acuerdos internos y criterios políticos. (El País)
Por eso, Valles ofrecía a Morena una combinación particularmente conveniente: mujer + senadora + experiencia legislativa + reconocimiento estatal + buenos números en careos + cercanía con el proyecto estatal.
La paradoja Lamarque. Aquí encuentro algo muy interesante para tu análisis de SONORA 2027: Lamarque pudo haber perdido precisamente por aquello que lo hacía competitivo.
Tenía: territorio + estructura + experiencia + identidad histórica con Morena.
Pero también cargaba: Cajeme + problemas municipales + percepción negativa + seguridad + menor competitividad en algunos careos.
Valles, en cambio, tenía menos estructura territorial propia, pero ofrecía: mejor percepción + mayor competitividad estatal + perfil femenino + Senado + conexión nacional + respaldo del gobernador.
Por eso, la decisión puede entenderse menos como una premiación a la trayectoria y más como una selección del perfil que Morena consideró capaz de convertir su ventaja partidista en una candidatura estatal competitiva.
Y hay un dato que para tu hipótesis sobre 2027 es especialmente importante: la encuesta interna fue levantada en 1,200 hogares, población abierta, no solamente militantes, con un margen de error reportado de 2.5 puntos. (El Universal). Eso significa que el criterio central no era quién tenía más fuerza dentro de Morena, sino quién tenía mayor aceptación entre el electorado sonorense.
En una frase para tu análisis: Lamarque tenía más territorio propio; Valles tenía menos negativos y mayor capacidad de crecimiento estatal. Morena habría privilegiado la competitividad general sobre la fuerza territorial de Cajeme. Y esto modifica bastante tu análisis anterior: la elección de Valles no significa que Morena haya resuelto su problema electoral en Sonora; significa que acaba de escoger el perfil que considera más apto para enfrentarlo.






