Hablando en términos deportivos, si resulta buena la especie de la llegada de Natalia Rivera al Sonorense, seguramente se convertiría en el Fichaje del Año para el benjamín de los partidos políticos en Sonora, y particularmente para Alí Camacho, su dirigente.
Y es que por lo ya visto en los días recientes, la excoordinadora estatal de Movimiento Ciudadano no llegaría con las manos vacías.
Detrás de ella, vendría un caudal de personajes que logró convencer e incluir en las filas emecistas, y que de manera inevitable, seguirían sus pasos.
Una vez anunciada su renuncia a Movimiento Ciudadano, no habría motivo alguno de sus allegados para continuar ahí, aguantando los desplantes de cacique de Dante Delgado, el dueño de esa franquicia.
De hecho, recientemente fuimos testigos de la sensible baja para el movimiento naranja de Rogelio Cota, el hoy excoordinador municipal de Hermosillo, quien rápidamente encontró una oportunidad en “Sonora con Todo”, una fundación promotora de la candidatura de Antonio “Toño” Astiazarán al gobierno de Sonora en el 2027.
Y créame que no fue una graciosa concesión: Rogelio ha sabido construir un bagaje político importante, merced a su disciplina, constancia, empuje y trabajo de tierra.
Y no será la única baja, hasta donde sabemos.
La regidora del ayuntamiento de Hermosillo, Chuyita Martínez, integrante del grupo de “Las Guerreras”, afín a Natalia Rivera, presentó también su renuncia a MC, por lo que la desbandada terminará por causar un enorme boquete en su línea de flotación.
No diga que aquí lo leyó, pero en otros municipios ya alistan maletas para abandonar el barco. Es cuestión de días.
Es por eso que Isaac Barrios, el delegado nombrado por la dirigencia nacional emecista para enfrentar la crisis en Sonora, está sufriendo las de Caín a fin de contener la salida en masa de sus correligionarios. Al momento, de manera infructuosa, a pesar de las promesas lanzadas al aire.
Y es que en los cálculos de Dante Delgado, y de su gerente en turno, Jorge Álvarez Máynez, nunca contemplaron ni remotamente la posibilidad de la renuncia irrevocable de Natalia, tras las negociaciones a sus espaldas para que el aun panista Alejandro López Caballero pudiera abanderar la causa naranja a la alcaldía de Hermosillo.
En este punto, creo que al propio López Caballero le enredaron el engrudo, con la “gentil” invitación.
Total: el año electoral en Sonora inició bastante convulso. Agarren piedras.
ENCUADRE PUNZANTE
1). Cada quien decide cómo terminar su vida partidista. Pero el rumbo tomado por Ramón Corral en los últimos días, no es el mejor, desde mi particular punto de vista.
De las huestes panistas de antaño de a deveras, sale totalmente a destiempo para hablar de un pasado muy pasado, y que lo pone en una tesitura hasta de cómplice.
Por las entrevistas concedidas, donde despotrica contra los padrecistas, y particularmente contra López Caballero y Roberto Dagnino, hasta parece que le tendieron una trampa…y se dejó engatusar. Mera percepción y olfato de reportero. Parafraseando a Karla Estrella: “cero prueba y cero dudas”.
Y en tanto, Javier “El Master” Dagnino de nuevo salió a defender a sus compas. La guerrita verbal to be continued, y promete para el chismecillo cafecero.
De grosero, hipócrita, mal educado y manipulador no baja a Ramón, e incluso, advierte que de continuar el tira-tira, hasta algunos “detalles” de su gestión al frente de Conapesca podrían salir a la luz.
¡Pero qué necesidad!, diría el clásico.
2). La Fiscalía General de la República anunció el cateo de una bodega rentada por el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, uno de los dos hermanos acusados de liderear una red dedicada al huachicol fiscal, donde supuestamente encontraron documentos de seguridad nacional, armas y expedientes de altos mandos de la Marina, entre otros objetos.
“Manuel Roberto ‘N’ y Fernando ‘N’, conocidos como ‘Los Primos’, cuyos cómplices intervinieron en designaciones ascensos y movimientos de personal dentro de las aduanas marítimas, la Administración Nacional de Aduanas de México y la propia Secretaría de Marina. Roberto ‘N’ en particular gestionaba directamente esos nombramientos y esas promociones”, describió la fiscal Ernestina Godoy, al dar a conocer los resultados de este cateo, y recordando cómo operaba la red huachicolera.
Reflexiono: si los hermanos Farías Laguna, sobrinos políticos del secretario de la Marina, Rafael Ojeda, tenían el poder para hacer y deshacer a su antojo en esa dependencia y en Aduanas, como afirman las autoridades…¿se imaginan ustedes el poder que tenían los hijos de López Obrador para hacer y deshacer a su antojo en cualquier dependencia federal de ese sexenio…y quizá hasta de éste?
IN PROXIMUM
CARPE DIEM
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