La reapertura comenzará el 24 de agosto y estará condicionada al cumplimiento de las medidas sanitarias para contener el Gusano Barrenador del Ganado. Sonora y Chihuahua serán los primeros estados beneficiados
AGRITORAL
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reabrirá de manera gradual, a partir del 24 de agosto de 2026, los puertos fronterizos para la exportación de ganado mexicano en pie, luego de 14 meses de cierre debido al brote del Gusano Barrenador del Ganado (GBG).
La reapertura comenzará por el puerto de Douglas, Arizona, y posteriormente se iniciarán los procedimientos para habilitar los cruces de Santa Teresa, Columbus y Nuevo México, de acuerdo con el USDA. El proceso estará sujeto al cumplimiento de las medidas sanitarias acordadas entre México y Estados Unidos. Todos los animales que ingresen a territorio estadounidense serán sometidos a inspecciones para verificar que no presenten signos del GBG, explicó Alonso Fernández Flores, presidente de la Asociación Nacional de Establecimientos Tipo Inspección Federal (Anetif).
Sonora y Chihuahua, los primeros estados
En esta primera etapa, las operaciones estarán limitadas a ganado procedente de Sonora y Chihuahua, considerados por las autoridades estadounidenses como los estados mexicanos con menor riesgo sanitario debido a sus programas de inspección y control. De acuerdo con el Gobierno de Sonora, ambos estados concentran buena parte del flujo comercial fronterizo, con un volumen anual de entre 500.000 y un millón de cabezas de ganado destinadas a corrales de engorda en Estados Unidos. La reapertura, sin embargo, no incluirá inicialmente a Sinaloa y Durango, que mantienen un estatus zoosanitario diferenciado. Durango exporta anualmente entre 160.000 y 234.000 cabezas de ganado a Estados Unidos, mientras que Sinaloa no cuenta con autorización para exportar ganado en pie debido a restricciones sanitarias de origen. En este último caso, la producción se orienta principalmente al mercado interno y constituye una fuente relevante para el abasto nacional de carne vacuna.
Ambos estados concentran buena parte del flujo comercial fronterizo, con un volumen anual de entre 500.000 y un millón de cabezas de ganado destinadas a corrales de engorda en Estados Unidos
El cierre modificó el negocio ganadero
Los 14 meses de suspensión representaron un fuerte golpe para los productores de becerros, que dejaron de percibir ingresos por la imposibilidad de colocar ganado en pie en el mercado estadounidense. Los animales que no pudieron exportarse -principalmente becerros y vaquillas– fueron canalizados hacia corrales de engorda y plantas certificadas bajo el sistema TIF, lo que favoreció el crecimiento de la oferta destinada al procesamiento y exportación de carne. Este cambio también tuvo un efecto positivo sobre el valor de las ventas externas. Durante el periodo de cierre, el valor de las exportaciones mexicanas de carne aumentó 65 %, mientras que el volumen creció 31,8 %. La diferencia se explica, en buena medida, por el incremento histórico registrado en el precio internacional de la carne vacuna.
La carne procesada mantendrá protagonismo
Para Fernández Flores, la reapertura de la frontera tendrá tres efectos principales sobre la cadena cárnica mexicana. El primero será una moderación en el ritmo de crecimiento de la carne procesada, debido a que una parte de los animales que durante el cierre permanecían en el mercado interno volverá a destinarse a la exportación en pie. El segundo es que continuará la fuerte demanda estadounidense por cortes mexicanos de mayor valor agregado. El hato ganadero de Estados Unidos se encuentra en niveles históricamente bajos, mientras los precios de la carne vacuna se mantienen elevados. El tercer efecto será la consolidación de las inversiones realizadas por la industria mexicana durante el cierre. El periodo de restricciones impulsó la infraestructura de procesamiento y la exportación de cortes empacados, un canal que ofrece mayores márgenes que la venta de ganado en pie. La reapertura, por lo tanto, no supone necesariamente un regreso al esquema comercial previo al cierre, sino una combinación de ambos modelos: exportación de animales vivos y una industria cárnica con mayor capacidad para colocar productos procesados en el mercado estadounidense. “Cabe destacar que el proceso de reapertura será gradual y podrá ajustarse en función de la evaluación continua del riesgo sanitario y de los avances observados en la implementación de las medidas de control”, señaló Fernández Flores.
“Cabe destacar que el proceso de reapertura será gradual y podrá ajustarse en función de la evaluación continua del riesgo sanitario y de los avances observados en la implementación de las medidas de control”
El levantamiento de las restricciones quedará así sujeto a la evolución del riesgo epidemiológico y a la capacidad de México para mantener los controles sanitarios que permitan contener el Gusano Barrenador del Ganado.
ENLACE: EEUU reabrirá gradualmente la frontera al ganado mexicano tras 14 meses de – Agritotal







