El sonorense trabajó para medios como La Jornada, Excélsior y El Universal. Fue autor de libros de referencia como ‘¿Quién es quién en la política mexicana?’
Juan Carlos Espinoza
Humberto Musacchio, figura clave del periodismo cultural en México, ha muerto a los 83 años. Su fallecimiento ha sido confirmado en la noche del miércoles por distintos medios y editoriales. El sonorense dedicó cinco décadas de su vida a la comunicación. Fue autor de obras de referencia como ¿Quién es quién en la política mexicana? (Plaza y Janés, 2002) y el Diccionario Enciclopédico de México (Andrés León, 1989) y fue uno de los fundadores del periódico La Jornada.
La muerte de Musacchio ha conmocionado al círculo cultural del país y a una larga fila de periodistas que trabajaron con él. “No encuentro palabras para describir mi dolor ante esta noticia”, escribió en redes Consuelo Sáizar, expresidenta del extinto Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). El historiador británico Andrew Paxman publicó: “Lo admiraba mucho como periodista. A través de varias conversaciones, además de por sus libros, me ayudó a entender la historia de la prensa mexicana”.
En su artículo de este jueves, La Jornada, el diario de la izquierda mexicana y del que fue su subdirector, calificó al sonorense como “uno de los más importantes comunicadores en el ámbito cultural del país”. En un breve comunicado en redes sociales, la Secretaría de Cultura resaltó a Musacchio por contribuir “a documentar y preservar la memoria cultural e intelectual del país”.
Superviviente de la matanza estudiantil de 1968 en Tlatelolco (Ciudad de México), Musacchio fue un periodista autodidacta. Nació en 1943 en Ciudad Obregón (Sonora, norte). Hijo de un padre italiano y de una madre mexicana. La familia se mudó a la capital del país, como muchas otras, para buscarse la vida. Estudió Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero abandonó la licenciatura para comenzar una carrera meteórica.
La masacre de 1968 lo marcó, como a muchos de los estudiantes que esquivaron la muerte en esa noche sangrienta. En una entrevista en 2023 para Excélsior, Musacchio recordó nítidamente la jornada: “Estuve en Tlatelolco el 2 de octubre, en medio de la balacera. Estábamos revueltos: muertos, heridos, vivos, tontos, todo”.
En esa misma entrevista reconoció que aterrizó en el periodismo por obra de la casualidad. Un año después de la matanza, comenzó a colaborar con el suplemento cultural del extinto periódico El Nacional. “No soy de los que desde niño querían ser periodistas”, reconoció en su conversación con Excélsior.
Dos años después le llegó su primer gran puesto. Se convirtió en el director de Cultura de El Universal. Musacchio contó después que el Gobierno de Luis Echeverría ordenó que sus jefes lo suspendieran. El motivo: dos artículos críticos contra el novelista revolucionario Martín Luis Guzmán, una herejía para el régimen del PRI.
El comunicador pasó por distintas redacciones hasta fundar La Jornada en 1984. Fue en ese mismo periodo cuando comenzó a trabajar en una de sus obras más ambiciosas. El Diccionario Enciclopédico de México fue publicado en cuatro tomos a finales de la época. Se convirtió rápidamente en una de las principales aportaciones a la investigación histórica y cultural del país. Una consulta obligada para estudiantes y profesores.
Para Musacchio, un verdadero periodista tenía que conocer la historia. Sobre todo la historia del oficio. Esa idea quedó plasmada en una serie de libros de cabecera a inicios del nuevo siglo: Historia gráfica del periodismo mexicano (Creatividad y Diseño, 2003); Historia del periodismo cultural en México (Conaculta, 2007); México: 200 años de periodismo cultural (Conaculta, 2013); y ¿Quién es quién en la política mexicana? En la memoria colectiva también quedará su crónica sobre el terremoto de 1985, inmortalizada en Ciudad quebrada (Océano, 1985).
El sonorense compartió el destino de otras figuras de su generación: una colisión con un sector de la izquierda mexicana por criticar al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). Musacchio nunca se escondió. A los colegas que le preguntaban por las constantes acusaciones de traición, el veterano comunicador respondía que un periodista tiene que alejarse del poder, sea de izquierdas o de derechas.
En su entrevista con Excélsior en 2023, Musacchio dejó un recado. Una especie de adelanto de cómo quería ser recordado. El periodista rechazó que se hable de él como “el historiador por excelencia del periodismo cultural mexicano”. La grandilocuencia nunca fue lo suyo. Él propuso una opción más apegada a su forma de ser: “Soy un simple periodiquero que hace su trabajo”.





