El nuevo Tesla Roadster recurre a tecnología desarrollada junto a SpaceX para conseguir prestaciones que hasta ahora parecían propias de la ciencia ficción.
Elon Musk prometió que el nuevo Tesla Roadster no sería simplemente otro coche eléctrico rápido. Ahora ya sabemos a qué se refería. Tesla ha presentado un deportivo capaz de despegar del suelo y realizar maniobras en el aire gracias a tecnología desarrollada junto a SpaceX.
La demostración tuvo lugar en las instalaciones de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas. Allí, el nuevo Roadster subió por una rampa hasta quedar boca abajo, salió despedido al aire, giró sobre sí mismo y aterrizó de nuevo sobre sus ruedas. En otra prueba, el vehículo llegó a elevarse para superar varios coches estacionados.
El secreto está en un sistema de propulsores de gas frío, una tecnología mucho más cercana al mundo aeroespacial que al automóvil convencional. No utilizan combustible de cohete: expulsan aire comprimido almacenado a gran presión para generar empuje y ayudar al coche tanto a acelerar como a realizar movimientos imposibles para un vehículo tradicional.
Tesla ha presentado tres versiones del nuevo Roadster. La más extrema será la Rocket, de una sola plaza y capaz de despegar y maniobrar en el aire. Según las cifras anunciadas por la compañía, podrá pasar de 0 a casi 100 km/h en menos de 0,59 segundos. También habrá una versión Thrust, con propulsores traseros, y otra Performance más convencional.
La comparación con El coche fantástico prácticamente se hace sola. KITT parecía ciencia ficción en televisión durante los años 80. Musk ha optado por llevar la idea del automóvil imposible por otro camino: mezclar un Tesla con tecnología procedente de una compañía de cohetes.
Eso sí, todavía habrá que esperar para verlo en la carretera. Tesla apunta actualmente a 2028 para el comienzo de la producción, después de casi una década de retrasos desde que esta generación del Roadster fue anunciada originalmente en 2017.









