GUAYMAS, México — Un ejemplar hembra de delfín de aproximadamente ocho años de edad, llamada Moana, falleció el pasado 1 de octubre en el Delfinario Sonora, en Guaymas, según un oficio notificado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el que se indicó que la causa del deceso quedó pendiente de estudios complementarios.
Tras el hecho, activistas de la organización Empty The Tanks Mexico y organizaciones civiles solicitaron a la Profepa la clausura de las actividades de espectáculos, nados con visitantes, interacciones y programas de “delfinoterapia” en el establecimiento, así como una inspección urgente e independiente sobre el estado de salud del resto de los mamíferos marinos, la calidad del agua, los sistemas de soporte de vida y las instalaciones.
Asimismo, requirieron la publicación de los resultados de la necropsia practicada al ejemplar para deslindar responsabilidades legales o administrativas.
Los solicitantes demandaron al Gobierno del Estado de Sonora la creación y financiamiento de un Centro para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre (CIVS) en un corral marino. La propuesta contempla trasladar a los ejemplares restantes para brindarles cuidados veterinarios continuos sin fines de espectáculo ni reproducción, abarcando también la atención de los lobos marinos del lugar.
De acuerdo con registros documentales, la Profepa entregó en 2017 cuatro delfines en depósito administrativo al parque acuático, de los cuales uno murió ese mismo año. Reportes posteriores contabilizaron el nacimiento de dos crías en cautiverio dentro del recinto, entre ellas Moana.










