El reinicio de las importaciones en el puerto de Santa Teresa marca un paso en la gestión de la crisis sanitaria, pero el ciclo de engorde y el mínimo histórico de cabezas en el país
INFOBAE
Estados Unidos flexibiliza la prohibición a la importación de ganado mexicano por el gusano barrenador al reabrir el puerto de Santa Teresa, Nuevo México, pero es poco probable que los precios de la carne de res varíen, según funcionarios y expertos citados por Reuters.
El Departamento de Agricultura (USDA) reanuda este jueves el comercio de ganado en el mayor puerto de inspección de la frontera, cerrado desde el año pasado para evitar el ingreso de la plaga, que puede devastar al ganado si no se trata.
¿Por qué no bajará el precio de la carne?
Los animales que ingresen requerirán entre cinco y ocho meses de engorda antes del sacrificio, mientras el hato estadounidense suma 86.2 millones de cabezas, su menor nivel en 75 años. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La razón principal es el tiempo. Criar el ganado mexicano importado hasta que esté listo para sacrificio toma de cinco a ocho meses, según los especialistas.
A ello se suma un inventario en mínimos: EU tenía 86.2 millones de cabezas en enero, la cifra más baja en 75 años, tras siete años de sequía persistente que llevó a los ganaderos a mantener hatos cada vez más pequeños.
“No habrá un cambio en el suministro de carne por esas reses que cruzan la frontera en el corto plazo”, afirmó Jeff Stolle, de Nebraska Cattlemen.
El veto empujó la carne molida a un récord cercano a 7 dólares por libra el mes pasado, lo que alimenta la preocupación por el costo de los alimentos a semanas de las elecciones intermedias de noviembre.
Menos reses que antes del veto
Para los productores mexicanos, la reapertura llega con límites:
- Se prevé el cruce de 750 a mil 600 cabezas diarias, frente a las cerca de 3,000 que llegaron a ingresar.
- El USDA impondrá protocolos de tratamiento para descartar infestaciones.
- Santa Teresa inspeccionaba cerca del 43 % de las importaciones de los últimos cinco años.
El secretario de Agricultura de Nuevo México, Jeff Witte, consideró que el efecto porcentual no será grande, aunque las importaciones podrían aliviar a los corrales de engorda que operan por debajo de su capacidad.
Hace un mes, EU reanudó las importaciones en Douglas, Arizona, donde han cruzado unas 6,500 reses. El siguiente puerto en evaluación es Columbus, Nuevo México.
Casos al alza en México, contenidos en EU
El gobierno federal sostiene que los controles de tratamiento y la liberación de moscas estériles permiten reactivar los traslados, aunque México registra un aumento de infestaciones y Nuevo México investiga un caballo afectado. (AP Foto/Fernando Llano)
Las autoridades estadounidenses sostienen que pueden ampliar el comercio con seguridad, pese a que los casos siguen aumentando en México. Argumentan que:
- Hay dos casos activos en EU, incluido un caballo en Nuevo México, a unos 260 kilómetros de Santa Teresa.
- Los protocolos en los puertos son estrictos.
- La liberación de moscas estériles ha permitido una respuesta rápida.
Nuevo México investiga cómo se infestó el caballo, que no había viajado, y si alguien pudo trasladar el parásito sin saberlo. En Texas, donde se detectó la plaga en un becerro en junio, expertos creen que la fauna silvestre la propagó, aunque el USDA no ha confirmado casos en animales salvajes ni ha capturado moscas silvestres en trampas.










