La presidenta adelanta una de las medidas que presentará al Congreso en el Paquete Económico de 2027
EL PAIS
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, llevará al Congreso una propuesta para rastrear el Impuesto Especial de Productos y Servicios (IEPS) de los combustibles. La mandataria ha revelado en su conferencia matutina del jueves que una de las prioridades del Paquete Económico de 2027, que enviará a la Cámara de Diputados la próxima semana, es contar con medidas que contribuyan a detener el llamado huachicol fiscal de hidrocarburos. “Queremos que el IEPS a los combustibles tenga trazabilidad, eso nos va a ayudar mucho con el huachicol fiscal”, ha mencionado.
El Gobierno de Sheinbaum ha dedicado los últimos dos años a desarmar redes de contrabando de combustibles en los puertos y aduanas. El huachicol fiscal consiste en importar hidrocarburos a México etiquetándolos como otros productos para evadir el pago del IEPS. La evasión fiscal de este tipo, generalmente, está acompañada de una red de complicidades entre las autoridades aduanales y las empresas que importan el producto. Las investigaciones del último año han descubierto también redes en las que han participado altos mandos de la Secretaría de Marina en los puertos.
Sheinbaum ha explicado que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) está trabajando en la implementación del sistema para monitorear esta trazabilidad, en caso de que el Congreso la autorice. “Queremos que el IEPS que pagas en la importación pueda tener trazabilidad a la hora de la distribución y hasta la venta en la gasolinera”, ha añadido. En 2025, la Hacienda mexicana estimó que las pérdidas tributarias por huachicol fiscal equivalían a unos 16.000 millones de dólares.
La presidenta ha adelantado que la prioridad del Paquete Económico de 2027 será el combate a la evasión fiscal para aumentar la recaudación tributaria. “Lamentablemente, todavía sigue habiendo problemas de evasión fiscal, ha disminuido, pero de factureras y de evasión al fisco. Entonces lo que queremos a través de distintos mecanismos es garantizar que no haya evasión”, ha comentado.
Aunque las propuestas económicas de Sheinbaum no han llegado oficialmente al Congreso, en los pasillos del Legislativo ha comenzado el debate sobre los cambios que el IEPS podría atravesar el próximo año. El IEPS se implementó en 1980 para recaudar recursos sobre productos específicos y, en algunos casos, desalentar su consumo. Además de los combustibles, este impuesto ha sido aplicado a bebidas azucaradas y tabaco.
Sheinbaum ha negado que su Administración tenga previsto añadir este gravamen a las bebidas alcohólicas. Algunos legisladores han barajado la posibilidad de incluir este tipo de bebidas en el régimen tributario, así como a los alimentos altos en sodio, con el objetivo de disminuir su consumo. Este debate está vinculado a las opciones que el Gobierno mexicano tiene para incrementar la recaudación fiscal y, por lo tanto, los recursos disponibles del Estado para 2027, en un momento en el que los ingresos estatales caen y el gasto aumenta.
A pesar de que diversos organismos multilaterales han sugerido a Sheinbaum una reforma fiscal para reorganizar las finanzas públicas, la mandataria ha evitado apuntar en esa dirección por lo impopular que estas medidas resultan entre la población. De cara a un año electoral, la reconfiguración de los impuestos parece prácticamente descartada. En línea con el discurso social de Sheinbaum, algunos economistas han propuesto a la presidenta el rediseño de los impuestos a los grandes capitales y las herencias, y que los incrementos al Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Sobre la Renta (ISR) queden fuera.







