Universidades, empresarios y sociedad civil promueven una estrategia regional que aprovecha la infraestructura existente
LUZ NOTICIAS
Conectar el potencial turístico, agrícola, industrial y comercial del norte de Sinaloa con Sonora es el objetivo de la Macrorregión Sonora al norte de Sinaloa, una iniciativa que reúne a universidades, empresarios y sociedad civil para desarrollar proyectos conjuntos y abrir oportunidades económicas.
Los impulsores de este proyecto económico explicaron que la propuesta busca aprovechar la carretera federal México 15, el ferrocarril y el puerto de Topolobampo como ejes de conexión entre las ciudades y sus zonas productivas.
Conexiones Estratégicas entre Sinaloa y Sonora
El arquitecto Alberto Yarza, consultor internacional y asesor académico, explicó que esta integración contempla vincular el eje Topolobampo-Los Mochis-El Fuerte con zonas de Sonora como Huatabampo, Navojoa, Álamos, Ciudad Obregón, Guaymas y Hermosillo.
Señaló que el trabajo parte de proyectos locales que pueden complementarse dentro de una estrategia regional, con el respaldo de especialistas y la participación de quienes habitan cada territorio.
“Arrancamos con un plan primero de la sociedad civil, el cual se fundamenta precisamente en el conocimiento de universidades. Posteriormente, se invitan a los empresarios“, expresó.
La propuesta se organiza en seis capítulos: Hermosillo, Guaymas, Ciudad Obregón, Navojoa, Huatabampo y Los Mochis, cada uno con una vocación productiva.
En este esquema, Los Mochis y el puerto de Topolobampo aportarían capacidad logística y salida marítima para movilizar también la producción de los valles vecinos. La intención es conectar esa infraestructura con la agroindustria, la manufactura, el conocimiento y los servicios de las demás ciudades.
Fortalecimiento del Turismo Rural
El turismo es otra de las actividades que buscan fortalecer. Yarza planteó desarrollar experiencias relacionadas con la gastronomía, la cultura y la identidad de las comunidades, incluidos proyectos en pueblos de raíces mayo-yoremes.
“Lo que quieren es un turismo rural en el cual se identifique el potencial de la identidad de los pueblos”, sostuvo al referirse al interés que, desde su perspectiva, existe entre visitantes internacionales.
Ernesto Lagarda, académico del Instituto Tecnológico de Sonora, destacó la vinculación entre universidades, empresas, gobierno y sociedad civil, incorporando el cuidado ambiental. Como antecedente, mencionó más de 60 proyectos realizados con empresas de distintos tamaños, con la participación de más de 200 estudiantes acompañados por investigadores.
La productora de bacanora, Adriana Torres de la Huerta, presentó esta actividad como un ejemplo de cómo un producto local puede impulsar una cadena económica y experiencias turísticas. Explicó que el proyecto en el que participa surgió para generar alternativas de desarrollo en comunidades serranas de Sonora.
La ruta de la macrorregión tiene horizonte al 2040. El documento plantea consolidar el consorcio y una marca regional, identificar las vocaciones de cada capítulo y establecer mesas de trabajo.
Entre 2027 y 2030, propone conectar cadenas productivas y desarrollar mecanismos comunes de infraestructura y financiamiento, con la meta de ampliar su vinculación con Sonora-Arizona y los mercados internacionales.






