LA JORNADA
Hermosillo, Son. Sonora llegó a 15 casos activos de gusano barrenador del ganado (GBG), con 14 concentrados en Álamos y uno en Yécora, de acuerdo con el informe epidemiológico con corte al 28 de agosto de 2026, luego de que el sector pecuario reactivara el cruce de la frontera con Estados Unidos para la exportación de ganado en pie.
El incremento ocurre apenas unos días después de que el estado registrara su primer caso, detectado el 19 de agosto en una hembra bovina de la comunidad de Munihuasa, en Álamos, municipio ubicado en la zona serrana colindante con Chihuahua. Posteriormente se confirmó un caso en Yécora y comenzaron a aparecer nuevos registros en Álamos, hasta alcanzar los 15 casos que actualmente reporta Sonora.
A nivel nacional, el reporte contabiliza mil 908 casos activos de GBG distribuidos en distintas especies y entidades. Entre los estados con mayor número de casos se encuentran Nuevo León, con 38; Coahuila, 37; Aguascalientes, 36; Campeche, 24; Tamaulipas, 21; Tabasco, 17 y Sonora, con 15. También aparecen Michoacán, Ciudad de México y Tlaxcala dentro del registro federal.
El pasado 24 de agosto volvieron a cruzar los primeros embarques por la estación cuarentenaria de Agua Prieta con destino a Douglas, Arizona, después de más de un año de restricciones. Con un promedio de 700 cabezas al día, manteniendo a Agua Prieta como el único punto habilitado en Sonora para la exportación hacia Estados Unidos.
El ganado que cruza es sometido a inspecciones y controles para reducir el riesgo de que animales infestados lleguen a territorio estadunidense, mientras en Sonora se intensificó el rastreo epidemiológico en las zonas donde han sido detectados los casos.
Como parte de la estrategia para contener la plaga, autoridades federales y estatales han recurrido nuevamente a la liberación de moscas estériles, una técnica de control biológico que busca interrumpir el ciclo reproductivo de la especie que provoca el gusano barrenador.
Las labores sanitarias incluyen además recorridos y rastreos epidemiológicos, inspección permanente del ganado, atención y curación de heridas, aplicación de tratamientos preventivos y vigilancia de la movilización de animales. El objetivo es detectar oportunamente nuevos casos y evitar que la infestación avance hacia otras zonas productoras del estado.







