China impone cuotas antidumping a la nuez mexicana y estadounidense. Aunque el golpe directo es mayor para EU, México enfrenta presión en precios y márgenes
DEBATE
Para México, el desafío no es solamente conservar el acceso a China, sino evitar que un conflicto comercial entre las dos mayores potencias económicas termine trasladándose al precio de la nuez en campo.
La nuez pecanera mexicana enfrenta un nuevo factor de incertidumbre comercial luego de que China impusiera cuotas antidumping preliminares a las importaciones provenientes de México y Estados Unidos, una medida que, aunque tiene un impacto directo mayor sobre la oferta estadounidense, puede modificar los flujos, precios y márgenes de toda la cadena productiva de Norteamérica.
Impacto en cadena
Las empresas mexicanas quedaron sujetas a tasas de entre 17.8% y 51.6%, mientras que todos los exportadores estadounidenses enfrentarán una cuota uniforme de 54.3%. La investigación de las autoridades chinas continúa y todavía está pendiente la resolución definitiva.
De acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), el mercado chino no representa el principal destino de la nuez mexicana. En 2025, México exportó 33,300 toneladas por un valor de 246.5 millones de dólares. Estados Unidos concentró 23,400 toneladas, equivalentes a 70% del volumen, y 155.5 millones de dólares, 63% del valor total.
En contraste, los envíos directos a China sumaron apenas 3,100 toneladas y 10.9 millones de dólares, es decir, 9.2% del volumen y 4.4% del valor exportado. Sin embargo, GCMA advierte que la exposición mexicana puede ser mayor de lo que reflejan las cifras de comercio directo.
Parte de la nuez mexicana cruza hacia Estados Unidos para procesos de acondicionamiento, transformación o reexportación. Por ello, un arancel de 54.3% sobre la oferta estadounidense podría reducir la demanda de producto mexicano en ese mercado, provocar una acumulación de inventarios y aumentar la presión sobre los precios pagados al productor.
El riesgo adquiere relevancia para México por la concentración regional de la producción. Chihuahua aporta 61% de la producción nacional y Sonora 15%, por lo que ambos estados podrían resentir con mayor intensidad una eventual alteración de los flujos comerciales.
La cosecha de octubre a diciembre será un periodo clave. Si China reduce sus compras a Estados Unidos, mayores volúmenes podrían buscar colocación en Norteamérica, Europa, Medio Oriente o el mercado interno, elevando la competencia y reduciendo márgenes.
Para las empresas mexicanas sujetas a la tasa de 17.8% existe una ventaja relativa frente a sus competidores estadounidenses, aunque no implica inmunidad. En cambio, quienes enfrenten una cuota de 51.6% podrían perder buena parte de su competitividad en China.
Ante este escenario, GCMA recomienda fortalecer la defensa técnica de las empresas ante las autoridades chinas, con expedientes individuales que documenten costos, precios y origen para buscar tasas más bajas. También plantea diversificar mercados, cerrar contratos anticipados y contar con financiamiento y almacenamiento que permitan evitar ventas forzadas durante la cosecha.
El organismo considera además estratégico avanzar hacia mayor valor agregado mediante descascarado, selección y empaque, así como fortalecer el consumo interno.








