AsatuNews.co.id
Un operativo coordinado de contingencia fue activado por los gobiernos federal y de Sonora para reducir riesgos de pérdidas humanas y daños materiales ante la temporada de ciclones tropicales e inundaciones en la región sur del estado.
La estrategia centra sus acciones en Bácum, Empalme, Guaymas, Huatabampo y Navojoa, localidades donde viven aproximadamente 473 mil 514 personas. Las autoridades identificaron un total de 19 puntos críticos de inundación en estos cinco municipios.
El municipio de Bácum concentra la mayor tasa de vulnerabilidad al registrar 13 de los sitios de mayor riesgo, lo que representa el 68.5% del total detectado en la zona. Entre las comunidades expuestas se encuentran Villa Guadalupe, Atotonilco, Campo 77, Campo 60, La Noria, San José de Bácum, Loma de Bácum y La Bomba.
De acuerdo con la evaluación oficial de las autoridades federales, seis de los 19 puntos críticos corresponden a cauces principales de ríos. Cuatro puntos están vinculados al Río Mátape —distribuidos entre Empalme y Guaymas— y dos al Río Mayo, localizados en Huatabampo y Navojoa.
Respecto a los factores de riesgo en las comunidades, las condiciones locales y meteorológicas determinan el grado de afectación según la ubicación de la población.
“Los municipios más vulnerables o la vulnerabilidad de los municipios se define respecto a varios factores, puede ser la infraestructura y condiciones sociales. En los municipios costeros los efectos no sólo son por fuertes lluvias y vientos, sino por oleaje elevado y depende de la trayectoria del ciclón”, explicó Juan Andrés Crespo López, jefe del Departamento de Monitoreo Atmosférico del área de Climatología.
El especialista abordó también el panorama de sequía que registra la zona noroeste del país previo al impacto de las precipitaciones.
“En el Noroeste del territorio tenemos condiciones de sequía ligeras en Sonora, para Baja California tenemos poca sequía y digamos si las condiciones podrían ayudar a que la sequía disminuya en la región”, detalló Crespo López.
Por su parte, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) implementa seis líneas de acción que abarcan el preposicionamiento de ayuda humanitaria, equipo de rescate, vigilancia sobre infraestructura eléctrica de la CFE, vías de transporte, redes de agua potable y la supervisión del nivel de las presas junto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
La precisión de los pronósticos meteorológicos sobre ciclones depende de periodos reducidos de observación previos al posible impacto en tierra.
“Es un poco difícil de pronosticar, precisamente puede suceder muy fácilmente dadas las condiciones oceánicas según eso y según las condiciones los huracanes pueden ser monitoreados en la costa o puede ser que se disipen en el océano y no toquen la costa, es difícil saber eso”, explicó Arturo Quintanar, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM.
El investigador acotó que los análisis requieren un margen de tres a cuatro días de anticipación para obtener proyecciones más certeras sobre la trayectoria de estos eventos hidrometeorológicos.
“Estadísticamente sí podemos decir que por el contacto histórico se van a intensificar en el pacífico por los vientos en altura, pero el pronóstico específico de cada huracán es muy difícil”, indicó Quintanar.
Datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos indican que, desde 1950, un total de 53 fenómenos tropicales han impactado o pasado cerca del territorio sonorense, de los cuales 32 se registraron como depresiones tropicales y 16 como tormentas tropicales.
ENLACE: Sonora despliega operativo ante riesgo de inundación en el sur









