HERMOSILLO, Sonora.— Tras registrarse su cuarta destitución de la representación del Partido de la Revolución Democrática (PRD) ante el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEE Sonora), el exdirigente estatal Carlos Navarro López aseguró que “no está dicha la última palabra” e informó que interpondrá un recurso de reconsideración ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Navarro López sostuvo que el fondo del conflicto partidista no radica únicamente en quién ostenta la representación legal ante el órgano electoral local, sino en el futuro político del perredismo sonorense y la intención de transformarlo en la agrupación local “Macizo”.
“Es la cuarta ocasión que me remueven, y el tema central de este conflicto interno no es la representación en el IEE: es el asunto de si va a preservarse la identidad del PRD Sonora o lo van a cambiar a Macizo. Ese es el punto central”, aseveró el líder perredista.
Acusa estrategia de dilación e irregularidades administrativas
El exdirigente señaló a Joel Ramírez y a su grupo político de recurrir a la convocatoria irregular de consejos partidistas para anular acuerdos previos, lo que ha generado una cadena de impugnaciones e inestabilidad interna desde principios de año.
“Andan desesperados pues el tiempo se les está acabando. Pueden celebrar este asunto de su cuarto intento y desviar la atención, pero han retrasado todo porque van cuatro consejos que citan irregularmente para tumbar el anterior; así pasó en enero, marzo, abril y julio”, puntualizó.
Respecto al expediente que analiza el IEE Sonora sobre la constitución de la nueva fuerza política, Navarro López indicó que el instituto deberá iniciar el procedimiento correspondiente para verificar la autenticidad de las firmas presentadas, luego de detectarse inconsistencias en al menos ocho apoyos ciudadanos.
Vía legal abierta en el TEPJF
Luego del fallo emitido por la Sala Regional Guadalajara, Carlos Navarro confirmó que acudirá a la última instancia jurisdiccional en la Ciudad de México, argumentando que se vulneró su derecho de audiencia y debido proceso.
“La litis no es si tiene facultades o no la dirección estatal del partido. Las tiene, pero para ello tenía que darme derecho de audiencia —el cual no me dieron— y comprobar las dos causales para la remoción: inasistencias injustificadas e incumplimiento de obligaciones, cosas que no hicieron”, explicó.
Finalmente, reiteró que la Sala Superior será la encargada de resolver en definitiva la controversia y fijar la postura legal sobre la representación del partido en la entidad.







