La joven estrella de la Roja se tomó un momento para saludar al astro rosarino, que le devolvió la gentileza con un detalle particular
Redacción
Lionel Messi no pudo conquistar su segundo título Mundial con la selección argentina al caer en la final por 1-0 en tiempo extra contra España. El capitán de la Albiceleste, que rompió en llanto luego de recibir la medalla de plata y pararse frente al público que lo apoyó en el MetLife Stadium de Nueva York, tuvo un cruce especial con Lamine Yamal, la joya de la Roja y del Barcelona.
Una vez que finalizó el encuentro con el triunfo europeo por el tanto de Ferrán Torres, Messi, quien ya había anunciado que era su última participación en una Copa del Mundo, se quedó solo sobre el césped tras el pitazo final del árbitro Slavko Vinčić. Se sentó, se quitó los botines y las medias, y permaneció varios minutos con la mirada perdida, mientras las cámaras seguían su reacción después de la derrota.
En ese momento, Lamine Yamal, una de las figuras de España durante la Copa del Mundo, se apartó entonces de los festejos: caminó hacia Messi, que estaba dolorido y exhausto, y el capitán argentino se puso de pie para estrecharle la mano y fundirse en un abrazo. La particularidad es que la Pulga ya había saludado a jugadores de la Roja que se acercaron, aunque lo hizo desde el suelo. Sin embargo, se paró para felicitar al joven de 19 años.
El gesto cruzó dos momentos de sus carreras: de aquella imagen de un Messi muy joven junto a un Yamal bebé en una campaña de UNICEF a un cara a cara casi dos décadas después en una final del mundo. Otro de los saludos más afectuosos de la Pulga fue con Eric Garcia y Ferrán Torres, jugadores que también visten la camiseta del Barcelona.
La derrota argentina se volvió más visible durante la ceremonia de premiación. Messi recibió la medalla de subcampeón de manos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y aguantó la emoción mientras permaneció en el escenario. El quiebre llegó al bajar del podio. Con la tribuna argentina cantando “¡Messi! ¡Messi!” de fondo, el capitán no pudo contener el llanto; a su lado, Rodrigo De Paul también derramó lágrimas.











