Dedicaba a las relaciones públicas y la construcción, la empresa ligada al exgobernador panista obtuvo en la era de la 4T el permiso para importar combustibles. De ahí pasó a protagonizar diversos decomisos
Diana Lastiri
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La empresa Ingemar, vinculada a Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California detenido por delincuencia organizada y contrabando, introdujo ilegalmente a México más de 9 millones de litros de gasolina en el año 2025.
Por ello, la empresa ha sido objeto de diversos decomisos de huachicol realizados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) en diversos puertos del país.
Según lo reportado por el titular de la SSPC, Omar García Harfuch en julio del año 2025 las autoridades realizaron un megadecomiso de 129 carrotanques con más de 15 millones de litros de combustible, aunque a Ingemar se atribuye directamente el contrabando de 9 millones.
De acuerdo con los registros públicos, la empresa fue constituida el 9 de agosto de 2018 y es propiedad de José Merino Valdez Cuervo y Ricardo Thompson Navarro.
En aquel momento sus actividades iban desde relaciones públicas hasta el sector de la construcción.
Pero en 2019 solicitó permisos para ingresar al mercado de hidrocarburos y consiguió autorización para importar 500 millones de litros de gasolina.
Empresarios del sector advirtieron que Ingemar no contaba con experiencia ni infraestructura para este tipo de operaciones, pero todavía en el año 2024 el gobierno federal le renovó su permiso.
El 18 de mayo de 2021 el Consejo de Ingemar realizó una Asamblea en la que aumentó su capital fijo gracias a la entrada de Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California, como uno de los accionistas principales.
Todavía el 9 de septiembre del año pasado, el secretario García Harfuch rechazó que existiera una orden de captura contra el exmandatario panista.
EL ESQUEMA DE HUACHICOL
Según las investigaciones Ingemar utilizó su registro de importación de hidrocarburos, que obtuvo durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, para reportar que sus carrotanques transportaban desperdicios de combustible y aceite quemado, en lugar de reconocer que era gasolina proveniente de Estados Unidos.
Así, el combustible ingresó a territorio mexicano evadiendo los controles aduaneros y evitando el pago del arancel.
Aunque en los reportes la empresa consignaba que sus carrotanques transportaban solo un 8% de su capacidad como residuos, las inspecciones aduanales revelaron que iban completamente llenos de gasolina ilegal.








