La suspensión definitiva otorgada dentro de un juicio de amparo impide, en tanto no exista una resolución de fondo, que el proyecto avance en su construcción.
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El desarrollo de la terminal de licuefacción Amigo GNL, proyectada en la costa de Guaymas, Sonora, permanece suspendido por una resolución judicial que, de prolongarse hasta por un año, también impediría el inicio de cualquier etapa de construcción durante ese periodo.
La suspensión definitiva fue otorgada dentro de un juicio de amparo promovido por colectivos ambientalistas, quienes buscan frenar tanto Amigo GNL como el proyecto Saguaro al considerar que ambos podrían generar afectaciones a la fauna, la flora y las comunidades del Golfo de California.
La terminal de licuefacción es desarrollada por LNG Alliance Pte en coordinación con la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Guaymas, dependiente de la Secretaría de Marina.
El proyecto contempla una inversión estimada de 6,800 millones de dólares y, de acuerdo con el cronograma publicado por la empresa, mantiene como objetivo iniciar operaciones durante el segundo trimestre de 2028, cuando prevé realizar el primer embarque de gas natural licuado con destino a Asia.
La situación jurídica del proyecto contrasta con la postura que han expresado los gobiernos federal y estatal. Durante una gira por Sonora en febrero pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró el impulso a Amigo GNL y al gasoducto Naco-Guaymas, infraestructura que abastecerá de gas natural a la terminal para exportar el combustible hacia Asia.
En esa visita, la mandataria aseguró que el proyecto ya cuenta con autorización ambiental.
Por su parte, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, afirmó el pasado 9 de junio que la planta dispone de todos los permisos necesarios para su desarrollo.
“Se han hecho estudios importantes sobre el potencial del puerto de Guaymas, con estudios costosos que ha cubierto la Unión Europea”, declaró el mandatario.
Sin embargo, esa versión es rechazada por las organizaciones que promovieron el juicio de amparo.
Ambientalistas sostienen que el proceso permanece detenido
“Ahorita el proyecto Amigo GNL no tiene autorizaciones en materia de impacto ambiental. Están pendientes y deben seguir pendientes hasta que no se resuelva un juicio de amparo que presentamos y del que nos concedieron la suspensión definitiva; de manera que hasta que el juicio no se resuelve no puede emitirse esa autorización de impacto ambiental”, afirmó Nora Cabrera, directora y fundadora de la organización Nuestro Futuro.
La activista explicó que la empresa presentó su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), autoridad competente para evaluar el proyecto. Sin embargo, sostuvo que el procedimiento quedó suspendido por la resolución judicial obtenida por los colectivos ambientalistas.
Según Cabrera, el recurso legal argumenta que la información pública de la MIA no cumple con los estándares de acceso a la información ambiental ni garantiza una adecuada participación pública.
Explicó que el expediente disponible contiene diversos apartados testados y hace referencia a más de 15 anexos que nunca fueron puestos a disposición del público, pese a que en ellos deberían incluirse las medidas de mitigación relacionadas con grandes cetáceos, otros impactos ambientales y los riesgos para las poblaciones cercanas.
ENLACE: Amparo mantiene detenido el avance de Amigo GNL; resolución ambiental podría tardar hasta un año











