Las demandas de las madres buscadoras, en general, son sencillas pero sistemáticas, entre otras: que las autoridades realicen investigaciones exhaustivas y puedan recuperar a sus hijos, vivos o muertos, pues aún en el segundo caso, tendrían la tranquilidad de haberlos encontrado
Con respeto, empatía y sensibilidad, el pasado martes 16 sostuve una reunión con Ceci Flores, Lorena Lepe, Ilda Gisela y Laura Itzé, mujeres de los colectivos de madres buscadoras de Sinaloa, Jalisco, Nayarit y Ciudad de México, para escuchar de viva voz la forma en la cual cada una de ellas perdió a sus hijos, tres incluso, en el caso de Ceci; y la forma tan cruda en la cual sus familias, como las de otras miles de madres fueron fracturadas de un día a otro, en la mayoría de los casos por miembros de la delincuencia organizada, a partir del reclutamiento forzado.
Y, a partir de ahí, el viacrucis ante las fiscalías para levantar las denuncias correspondientes, después para seguimiento a las investigaciones, pasando en muchos casos por la revictimización, frente a la insensibilidad de algunos funcionarios y policías quienes les señalaban que seguramente sus hijos andaban metidos con la delincuencia, expresiones sin investigación, sin pruebas.
No obstante, cabe mencionar que algunas reconocieron la actuación de diversas fiscalías, así como autoridades locales, en algunos casos en las investigaciones; en otras para brindarles apoyos para que ellas mismas, con ayuda de amigos y familiares, lleven a cabo la búsqueda de sus hijos. Excepciones que debieran ser la regla.
Mi reconocimiento a quienes hacen su trabajo y un llamado al resto para cumplir con las funciones que les corresponden.
Las demandas de las madres buscadoras, en general, son sencillas pero sistemáticas, entre otras: que las autoridades realicen investigaciones exhaustivas y puedan recuperar a sus hijos, vivos o muertos, pues aún en el segundo caso, tendrían la tranquilidad de haberlos encontrado; asimismo, que les brinden instrumentos y recursos para que ellas mismas continúen su búsqueda.
Me expresaron con toda claridad que ellas no tienen nada en contra del gobierno, no es su intención desestabilizar ni mucho menos, sólo piden la atención institucional para encontrar a sus hijos, tarea a la cual debemos abocarnos.
Esa misma semana el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, trasladó a los integrantes de la Asamblea General la petición del Comité contra la Desaparición Forzada para analizar las crisis de desapariciones y forense en México, la cual se estará revisando tentativamente en octubre del presente año; de aprobarse, permitiría diversas medidas para apoyar a nuestro país para prevenir, investigar, sancionar y erradicar las desapariciones forzadas, una oportunidad de colaboración internacional con alto nivel de especialidad.
No obstante, en tanto la Asamblea General se pronuncia sobre la solicitud, será importante que las fiscalías avancen en las investigaciones y, en coordinación con las instituciones de seguridad y de protección a víctimas, implementen estrategias para detener la crisis de desaparecidos y brinden el apoyo y protección a las familias.
A partir de mi reunión con las madres buscadoras, asumí el compromiso de apoyar su causa en el ámbito de mis atribuciones y con pleno respeto a sus organizaciones.
Asimismo, hago un respetuoso llamado a la empatía con ellas, a sensibilizarnos sobre las pérdidas que han sufrido y apoyarlas en la medida de nuestras posibilidades.
Por otra parte, condeno las agresiones que algunos colectivos sufrieron durante la inauguración del Mundial de Fútbol por parte de algunos insensibles o provocadores, que en algunos momentos retiraron las mantas que habían colocado para visibilizar su problemática.
Como lo he señalado en otros momentos, tengo la convicción de que vamos por el camino correcto en la recuperación de nuestra seguridad, pero aún queda mucho por hacer, como en el caso que nos ocupa, para atender las desapariciones en varias entidades de la República.
#MadresBuscadoras
POR SERGIO MAYER BRETÓN
COLABORADOR
@Sergio Mayer Bretón





