Integrantes de la comunidad indígena aseguran que las nuevas disposiciones migratorias afectan a familias que viven entre Sonora y Arizona.
Antonio Lopez Moreno / RADIO FORMULA SONORA
Representantes de la nación indígena Tohono O’odham, asentada históricamente en territorios de Sonora y Arizona, hicieron un llamado a organismos internacionales y defensores de derechos humanos para que intervengan ante el gobierno de Estados Unidos por los cobros que enfrentan integrantes de la comunidad para cruzar la frontera.
Soraya María Guardado Salgado, gobernadora tradicional de la etnia también conocida como Pápago, señaló que desde el año pasado se comenzó a exigir un pago que actualmente alcanza los mil 200 dólares para determinados trámites de ingreso al vecino país.
La representante indígena sostuvo que esta situación afecta directamente a familias que mantienen vínculos en ambos lados de la frontera, ya que numerosos integrantes de la comunidad residen en México y trabajan o tienen familiares en territorio estadounidense.
“Lo que pasa es que si siguen cobrando, es un permiso humanitario que es el HR1 que es para todas las personas, pero si lo siguen cobrando. Cuando supimos del permiso eran mil dólares, ahora están cobrando mil 200 dólares”, explicó.
Comunidad indígena mantiene presencia histórica en Sonora y Arizona
La nación Tohono O’odham es una de las comunidades indígenas con presencia histórica a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos, situación que ha permitido durante generaciones la convivencia familiar, cultural y social entre sus integrantes.
De acuerdo con sus representantes, actualmente la comunidad está integrada por más de 11 mil personas, de las cuales alrededor de 9 mil 500 viven en Estados Unidos y poco más de 2 mil permanecen en territorio mexicano.
Los líderes tradicionales consideran que las nuevas restricciones y costos dificultan la movilidad de una población que históricamente ha habitado la región mucho antes de la delimitación fronteriza moderna.
Por ello, reiteraron su llamado a instancias internacionales para revisar el impacto de estas medidas y buscar alternativas que permitan preservar los derechos y la unidad de las familias pertenecientes a esta nación indígena.










