REFORMA
La confirmación de un caso de gusano barrenador en el sur de Texas deja en claro que se está ante una responsabilidad compartida a nivel de región y no sólo de un país, consideró la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG).
“La confirmación de un caso en territorio estadounidense evidencia, además, que el reto sanitario es de naturaleza regional y compartida, y que su atención exige mecanismos conjuntos de vigilancia epidemiológica, dispersión de mosca estéril, monitoreo de fauna susceptible, trazabilidad y cooperación binacional”, explicó dicha organización en un comunicado.
Ayer el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y su Laboratorio Nacional de Servicios Veterinarios (NVSL) confirmaron un caso de gusano barrenador del ganado (GBG) en el sur de Texas. Ante ello, la CNOG expresó su solidaridad con los ganaderos y las autoridades sanitarias estadounidenses y reiteró su disposición plena para colaborar en la vigilancia, la contención y la erradicación de esta plaga, objetivo que ambos países comparten.
Informó que las ganaderías de ambos países están profundamente integradas, México ha representado alrededor del 62 por ciento de las importaciones estadounidenses de ganado en pie en años recientes.
El cierre prolongado ha tenido un costo considerable para el productor mexicano, del orden de 1.2 a 1.5 millones de cabezas anuales que no se exportan, con presión sobre los precios del ganado. Por ello, la CNOG propone retomar la reapertura gradual y basada en riesgo que el propio USDA estableció con anterioridad, iniciando por el corredor Sonora-Arizona (Agua Prieta-Douglas), identificado por la autoridad estadounidense como el de menor riesgo, y avanzando en una segunda fase hacia un programa piloto de reapertura para otros Estados exportadores de ganado, con categorías de bajo riesgo y volumen acotado.
En concordancia con las autoridades sanitarias, la CNOG subrayó que el gusano barrenador no se transmite a través de la carne y no representa riesgo para la inocuidad alimentaria ni para el consumidor, el abasto de carne es seguro. Todas las etapas operarían bajo protocolos reforzados, certificación de origen, trazabilidad mediante el SINIIGA y verificación binacional.
“La CNOG trabaja de la mano con el USDA y su servicio APHIS, con la Secretaría de Agricultura, el Senasica, así como con los ganaderos de Estados Unidos representados por la National Cattlemen’s Beef Association (NCBA). La cooperación entre gobiernos y entre productores es la vía más eficaz para contener y erradicar el gusano barrenador y para restablecer, de forma ordenada, el comercio que beneficia a los productores y a los precios de la carne para los consumidores de ambos países”, dijo.
ENLACE: Combate a gusano barrenador es asunto compartido.- ganaderos








